Chapa y a la bolsa  ANDINISMO
Por Jorge Alvarez


Actualmente, el término montañismo abarca todo una serie de actividades, las cuales se diferencian en gran forma unas de otras. Ascensos a la alta montaña, travesías, escalada en hielo y en roca. Con respecto a esta última debemos diferenciarla también de la escalada deportiva, la cual se practica generalmente en muros artificiales y cuyo objetivo es perfeccionar la técnica para lograr acceder a mayores grados de dificultad, independientemente de la altura. El escalador de roca en cambio busca superar esa pared que tiene delante, aceptando todas las condiciones climáticas que la rodean y utilizando para tal fin los recursos naturales que le da la roca, a la vez que se asegura mediante anclajes a la misma.

La mayoría de las paredes en nuestro país se encuentran equipadas y de acuerdo a la época en que fue abierta la ruta nos encontraremos con distintos tipos de materiales.
Clavos: rutas abiertas hace más de 30 años, aún conservan los clavos originales y no son precisamente los que podemos adquirir en un comercio de montañismo, sino enormes clavos forjados a mano en forma casera que con el paso del tiempo parecen haberse fundido con la roca, todavía resisten el peso de un escalador aunque no puedo precisar si resistirían una caída.
Buriles: son tornillos o bulones que han sido colocados a martillazos en un agujero previamente realizado. El tornillo es un milímetro más grande que el agujero en la roca, de esta forma queda embutido a presión. Se pueden encontrar con chapas o sin ellas, sobre todo en viejas rutas. En cuanto a la fiabilidad, es algo dudosa, si bien resisten nuestro peso, ante la duda es mejor no caerse.
Espits: son tacos de expansión, autoperforantes. En uno de sus extremos posee una corona dentada que es la que va gastando la roca, el otro extremo es roscado y permite la colocación de un tornillo con una chapa. Se utiliza un martillo y un puño o burilador para realizar el agujero. Por lo general son bastante confiables, todo depende del tipo de roca donde fueron colocados.
Parabolt: es un anclaje de expansión, se encuentra en rutas nuevas o en vías reequipadas. A diferencia de los espits, el parabolt es una sola pieza . Se coloca en un agujero con suaves golpes de martillo y se termina de fijar con la tuerca que posee en su extremo. Es sumamente confiable.
Químico: podríamos denominarlo de última generación, todavía son difíciles de encontrar y se los considera los más seguros y duraderos. Al no expansionar sobre la roca, hay muchos que lo denominan anclaje ecológico. Para su colocación, se realiza un agujero el cual debe estar libre de polvo, se coloca cola epoxi con una pistola o bien una cápsula de resina que viene para tal fin (se rompe con un golpe) y se inserta el anclaje como si lo estuviéramos atornillando, su cuerpo estriado permite una mejor adherencia de la resina.

Antes todos los agujeros se realizaban con un burilador, hoy se utiliza un taladro eléctrico a base de baterías.
Como vemos, el material de escalada ha ido evolucionando con el correr de los años, buscando mayor seguridad para el escalador.
Pero como es condición del hombre destruir todo lo que toca y abusar de todo lo que tiene, esta evolución ha sido utilizada de forma errónea. Países europeos como España e Italia son por el momento los más afectados. Rutas abiertas hace décadas son reequipadas colocando chapas por doquier creando verdaderas escaleras, por supuesto sin respetar el criterio de quien abrió la vía. El objetivo parecería seguir a toda costa. Si la dificultad de la pared supera al escalador, chapa ; si hay un paso difícil, chapa ; si el escalador quiere descansar, chapa. Bajar e intentar más adelante la pared, jamás, todo se soluciona con chapas.

Por suerte en nuestro país estamos todavía muy lejos de esto. Todavía podemos disfrutar de las rutas tal como fueron abiertas, utilizar nuestras viejas nueces y algunos friends y sentirnos orgullosos de dejar la pared tal cual la encontramos, sin abandonar el más mínimo material. Quizás la verdadera razón es que no tenemos un peso para reponerlo, sea como fuere todavía hay paredes para todos los gustos, así que antes que sea demasiado tarde a seguir disfrutando de la montaña como siempre.

Casco, chocolate y buena escalada !!!