Cascada Santa Ana  Trekking
Por REDACCION Alborde  (alborde.com)


Nos reunimos a las 8 horas en el Club Andino Bariloche, Erika y Alfredo Slipek, Yasmina Martinaro Ferraro, Jorge Funes y Alicia Irene Prado de Marsella, nuestro objetivo llegar hasta la Cascada Santa Ana.

Partimos hacia Villa la Angostura alrededor de las 8,30 horas, ésta Villa está ubicada en el Parque Nacional Nahuel Huapí, y a orillas del mismo lago, existen en éste lugar numerosísimos puntos panorámicos como ser: miradores del Cerro Bayo, Belvedere, Dormilón, del lago Espejo y la península Quetrihué.

Llegamos a la aduana argentina, realizamos los trámites pertinentes, y seguimos viajando 12 Km. más a partir de la aduana argentina, el único referente es un cartel indicador que dice Ao.Pantojo y está ubicado en dirección opuesta.

Abandonamos la camioneta y nos introdujimos en una picada sumamente angosta. Éste bosque con su sotobosque tiene aspecto de selva con gigantescas coníferas, elevados helechos, frutillas silvestres y flores multicolores.

La vegetación de ésta región ofrece al amante de la naturaleza un constante motivo de esparcimiento, y un amplio campo para la investigación .

Después de alrededor de una hora de marcha lenta, saliendo de la picada a la izquierda, sentimos caer agua en forma de torrente, la primera sorpresa encontrar la cascada Dora, escribir los hechos ensombrece el paisaje, porque es verdaderamente bello lo que encontramos ante nuestros ojos, los diferentes tonos de verdes, la blancura de la cascada, la generosidad del corazón y de la mente para tratar de retener éste paisaje.

Nos detuvimos un rato para retomar nuevamente la picada. El cruce del río es lo más dificil, pero Alfredo muy atento nos auxiliaba, en el intento se resbalaron mis anteojos, evidentemente quería dejar algo mío en ése lugar.

Las flores multicolores que se encuentran en éste lugar se denominan coicopahue, taique, reina mora, amancay, margaritas y otras, cientos de especies de pájaros que tienen su habitat en árboles inmensos, hacen al colorido del paisaje.

Abundan cañas colihue, que es una caña leñosa, perenne, que florece por períodos mayores de 30 años. Ésta caña es el elemento más numeroso de nuestro bosque alto y trepa hasta el lengal. Por si te quedás sin comida, recordá de succionar la caña.

Y sin darnos cuenta, ahí está, la vemos, escuchamos su tronar, es alta, muy alta, soberbia, llamativa, es la ¨Cascada Santa Ana¨. 

Es indescriptible su caída. Después de admirarla mucho rato, seguimos ascendiendo y observamos que en su conformación natural participaron la explosión y el fuego de los volcanes que acumulaban espesas pilas de lavas y cenizas volcánicas, al cesar la actividad volcánica el terreno se hunde formando cavernas de grandes extensiones y las capas antes horizontales fueron plegadas, y puestas verticales, éste proceso se denomina orogénesis.

Al llegar a la parte de atrás de la cascada, seguimos caminando con mucho cuidado por la humedad del suelo, encontramos rocas volcánicas producto de la actividad volcánica solidificada, éstas rocas pueden transformarse por acción química o física adquiriendo entonces características que las diferenciasn de las que les dieron origen.

La admiración y observación de lo vivido, colmaron nuestro encanto y al volver a desandar el camino una leve lluvia nos acompañó todo el tiempo, el clima frío húmedo con lluvias que superan los 2000 mm anuales, permitió que lo viviéramos con intensidad en sus diversas manifestaciones.

Como corolario diré que merece la pena conocerse éste lugar, el tiempo empleado es de alrededor de cinco horas con paso normal y deteniéndonos todas las veces que creímos oportuno, no me resta más que agradecer a Dios, que con su permanente Bondad nos permite admirar sus bellezas.