Kayak, del Tigre a Carmelo

Por Gustavo Feldman


Hace tiempo que veníamos postergando la tan ansiada travesía a Carmelo que al fin concretamos en el último fin de semana de febrero, que justo coincidía con la luna llena (friamente calculado). En los preparativos previos al viaje fuimos a la Prefectura para averiguar que requisitos teníamos que cumplir. 

Nos informaron que teníamos que presentar una nota con los nombres completos de los participantes, Nº de documento, el recorrido a realizar, el tiempo estimado de la travesía, el día de salida del Tigre y arribo al Carmelo, día de regreso de Carmelo y arribo al Tigre (rol de salida); elementos de seguridad (no está reglamentado para kayaks, nos dieron el de botes de remo, que lo tuvimos que adaptar a nuestras embarcaciones), asegurar la flotabilidad del bote, salvavidas, botiquin de primeros auxilios, bengalas, cabos de remolque, remo de repuesto, luces (destelladores traseros y luces de bicicletas, adaptados para nuestros kayaks), todo esto con respecto a nuestra seguridad, aparte llevamos un teléfono celular, agua (5 o 9 botellas de 1.5 litros dependiendo del bote), energéticos como el maní, powerbar, etc.; como teníamos que comer una vez en todo el trayecto llevamos una comida prehecha por persona y un paquete de arroz, un calentador de gas, una olla grande, bolsas de dormir (fundamentales porque apesar de que hacía calor, los mosquitos te matan), kilos de off, todo en bolsas secas, pues de 7 botes uno solo era de travesía (ideal pero no imprescindible para este tipo de viajes), tambien llevamos ropa de abrigo (por las dudas) como polar y rompeviento (tratamos de minimizar el peso al máximo), teniendo siempre a mano un short y una remera seca (te aconsejo ir a la Prefectura a averiguar con por lo menos 10 días de anticipación y conseguir cartas de la zona a recorrer).

Fuimos 8 bravos remeros en 7 kayaks; 5 de 4.30 metros, 1 de travesía y uno doble de 5.60 metros (este lo llevamos porque en caso de que alguno se cansara, se pase a este para descansar, pues se realiza menor esfuerzo en el mismo y esta embarcación es mucho mejor en caso de tener que remolcar a otro).

El recorrido tenía una distancia aproximada de 95 kms. y calculamos que tardaríamos con paradas incluidas unas 18 horas.

Partimos un viernes a las 23:30 horas salimos de la Prefectura de Tigre que nos controló si teníamos los elementos de seguridad, nos pidieron los documentos para confirmar nuestra identidad
Arrancamos cruzando el Lujan y por el Gambado hasta el Sarmiento donde en el fauno hicimos el primer alto para reagruparnos (donde Willy se paso al doble porque no le daba el físico), continuamos por el Sarmiento, Rama Negra hasta llegar al Capitán (con agua alta, sino hay que ir por el Capitán y bancarse la mayor corriente en contra), a metros del Capitán esperamos a Gustavo (el gordo) en un bar, porque siguio por el Capitán en vez del Rama negra (01:00 horas). 

Seguimos por el Capitán despues de comernos unos sandwiches de milanesa, hasta el Toro donde estabamos en la duda de seguir por el Capitán, o tomar el Toro y el Antequera (con sus interminables curvas) hasta el Paraná de las Palmas, nos decidimos por la segunda opción porque el Capitán estaba bajando con mucha fuerza. 

Llegamos a la boca del Antequera y el Paraná de las Palmas a las 03:00 horas donde dormimos en el último muelle (aprovechando este medio para agradecerle a los dueños) con nuestros botes como techo (por el rocío) y adentro de nuestras bolsas de dormir para evitar que nos maten los mosquitos. Nos levantamos a las 07:00 horas y partimos a las 09:00 horas, cruzamos el Paraná de las Palmas con corriente a favor buscando el Capitancito para tomar el Aguaje de Durazno y despues el Felicaria difícil de encontrarlo (hay varias casas en su desembocadura), a esta altura ya no hay almacenes por lo cual lo tenemos que tener en cuenta para las provisiones (nosotros no lo tuvimos en cuenta, por no saberlo). 
Despues de 3 horas de remo (12:00 horas) muertos de hambre llegamos al Paraná Miní donde comimos y dormimos una siesta hasta las 14:30 horas. Seguimos por el Canal Gobernador Arana con corriente en contra parando cada una hora para darnos un baño (hacía mucho calor); continuamos por de la Barca y el Naranjo hasta el Paraná Guazú donde metros antes de este comimos algo en un restaurant (17:00 horas).
A las 17:30 horas partimos por el Paraná Guazú por fín con corriente a favor hasta la conjunción de este con el Guazucito donde se encuentra el pontón de la Prefectura Guazú-Guazucito (último destacamento de la Prefectura antes de llegar al Uruguay) preguntandoles las condiciones en que se encontraba el río Uruguay y donde estaba Carmelo, nos señalaron con el dedo un edificio blanco que se divisaba en la otra costa, lo cruzamos llegando al Arroyo de las Vacas para entrar al Carmelo Rowing Club a las 20:00 horas del sábado.

Nos volvimos el domingo con nuestros kayaks en el techo de la Cacciola.

Para mayor información del recorrido o sobre kayaks a Gustavo lo podes encontrar en 
Roosevelt 3002, tel(011) 4543-5229.