El Afano (cicloturismo)

Por Sergio F. Mercado


Fue un viernes como cualquier otro, cansado me fui a dormir. Despues de una semana de trabajar y  no tener tiempo para nada, me relaje y dormí profundamente, sin saber lo que ocurriría al día siguiente, un sabado muy diferente a otros.

El fin de semana se presentaba espléndido, el sol ya pegaba fuerte, decidí entonces acomodar el jardín de mi casa, en donde siempre están colgadas mis amores… “las bicis”.

Arregle el jardín de invierno, guarde algunas herramientas, limpie todo lo que se ensucia en la semana. Después de unos minutos vi la alforja de mi bicicleta tirada en el piso ¿quién juega con mis cosas? me pregunte interiormente …quién juega y quien me las deja tirada!!!

En ese momento reaccione mal, presentía lo peor. Al darme vuelta uno de mis amores, ya no estaba. Mi GT  "la negra" rebound se había ido. Algo peor, no se fue sola, la habían “afanado”,así de simple. 

Algún descuidado salto muros hasta el fondo de mi casa, la vio y se la llevo. Mi "negra", la misma que me había llevado a muchos lados y acompañado a distintos viajes, ya no estaba mas conmigo.

Puede parecer extraño para algunos que, uno tengo cariño 1222 Diciembre.jpg (49529 bytes) por un par de fierros, pero así es. Siempre pensé que el andar en bicicleta era la parte de mi infancia que no se quería ir, mi parte rebelde que se quiere escapar, para después volver cansado pero satisfecho. Siempre pensé y supe que "la negra" era mi compañera de travesuras y trampas.

Así fue… con el “afano” de mi bici, se fue cierta parte de mi vida, la de la libertad, la de las trampas, la de mi niñez.

Llore por fuera, al chico que llevo adentro le faltaba algo. Llore por adentro, a mi edad me habían robado parte de mi identidad.

No la busco en forma conciente por la calle. Se que ella estará en otras manos, quizás lejos de mi casa, es mas, seguro la maquillaron de otro color, ya no será mas “la negra”.

A mis 35 años pude sentir lo que muchos chicos sienten en la calle cuando le roban su bicicleta, bronca, mucha bronca, pero por sobre todas las cosas, un vacío grande…

 

sergiofm@auraland.com