Raquetas

Por Andi Lamunière


raquetas3.JPG (21313 bytes)Cuando escuchamos la palabra "raquetas" enseguida la relacionamos con tenis, squash o algo similar; pero no es común que pensemos en la nieve y el invierno. Pero la historia dice que las raquetas para nieve son un elemento de uso muy antiguo por parte de pueblos que tenían, y algunos tienen todavía hoy, mucho tiempo en la nieve como medio natural.
La necesidad de desplazarse para buscar leña con que darse calor y cocinar, salir de cacería, quizá por comercio, movilizaron el ingenio para facilitar la mejor manera para moverse y que el esfuerzo realizado rinda óptimos resultados; que el gasto energético que implica moverse en terreno nevado les permita realmente avanzar. Así nació el esquí, más conocido y con mucha evolución por medio. Y con el mismo criterio de aumentar la superficie de apoyo, comenzaron a usar lo que conocemos como raquetas. Al principio de madera y cueros; hoy, también evolución mediante, metales livianos y resistentes, plásticos flexibles, correas y sistemas de agarre al pie de fácil postura.
Y también hoy es una actividad recreativa / deportiva que va ganando adeptos en distintos lugares del mundo, ya que para los primeros pasos no es necesaria ninguna técnica especial. Quien sepa caminar con las piernas un poco abiertas, ya puede salir a "raquetear". Incluso ya forman parte de las competencias multidisciplinarias que se desarrollan en algunos lugares del país, como Ushuaia y Villa La Angostura por ejemplo.
raquetas2.JPG (11033 bytes)Claro que no podemos olvidar que esta práctica se hace sobre nieve y que esa situación se presenta en la montaña en período invernal. Y esto trae como consecuencia una serie de cuidados a considerar de manera especial, ya que adentrarse en la cordillera implica un aumento de riesgos objetivos. Por ello es muy importante que al debutar con raquetas, las primeras salidas sean con un grupo de gente competente, experimentada y profesional.
En cuanto a tamaños: entre 60 y 70 cm de largo para unos 20 a 25 cm de ancho es lo más frecuente, y sirven para la mayoría de los terrenos y prácticas que podemos encontrar.
En cuanto a formas: tipo "cola de castor", apropiada para terrenos más planos, espacios más abiertos. Similar pero sin la "cola", amplían un poco el terreno y evitan la clavada de la punta con ritmo más rápido. Para terreno más andino / patagónico, de mucha irregularidad en el relieve, una forma más cercana al rectángulo se adapta mejor.
En cuanto a materiales: básicamente dos podemos encontrar aquí: de una sola pieza de distinto tipo de plástico de acuerdo a la fábrica; y con estructura metálica tubular de aleación y superficie de tipo goma flexible, resistente y no congelable.
El sistema de agarre es lo más importante en ambos casos y aquí es donde encontramos las diferencias mayores. Mientras que unas tienen solo unas puntas metálicas, otras poseen un grampón que por sobre todo tiene que tener una disposición y orientación antideslizante y "antireculatoria". Y tener claro que de ningún modo reemplaza al auténtico grampón. Por lo tanto hay que saber que tampoco podemos usarlas en pendientes mayores a 30º.
raquetas1.JPG (16464 bytes)La raqueta recreativa y deportiva da una libertad real; pero una libertad que depende de la noción de responsabilidad; no se puede decir: "Voy no importa adónde, no importa cuándo, no importa cómo, para hacer no importa qué". No hay salidas intrascendentes en montaña invernal. Por eso la sugerencia de participar de las actividades programadas en distintos lugares del país con gente capacitada. Esto es saber que existe una Asociación Argentina de Guías de Montaña y que sus asociados están habilitados para desarrollar esta actividad.
Raquetas, un tema para continuar ahondando en el futuro, ya que creemos importante que haya más información al respecto.
En la zona de Bariloche, puntualmente en el Refugio Neumeyer (Valle del Challhuaco), es una actividad que se viene llevando a cabo desde hace cuatro inviernos con cada vez más adeptos. Con programas de una semana de duración, recorridos con las raquetas para distintos puntos cardinales haciendo base en el refugio. También, para algunos más intrépidos o con un poco más de experiencia, la posibilidad de llegar para pasar unos días en el Refugio Jakob, bien metidos ya en la Cordillera Andina. Los invitamos a dar estos primeros pasos que con seguridad no serán los únicos.