Asma y Deporte

    Por Gabriel Lemme  


El asma es una enfermedad obstructiva crónica de las vías respiratorias, se caracteriza por la presencia de edemas en las paredes de los pequeños bronquiolos, por la secreción de mucosa dentro de la luz y por el espasmo de sus paredes musculares. Los síntomas más frecuentes de los enfermos son la sensación de ahogo, como si se cortara la respiración, silbidos, tirantes en el pecho, fatiga, etc. Es muy común encontrar un cuadro clínico atípico, en el que predominen sensaciones de respiración interrumpida, tos al final del ejercicio, disminución del rendimiento deportivo, entre otras.

El patrón de respuesta de un deportista con asma es el descripto a continuación:

La actividad física induce a una bronco dilatación inicial moderada, que puede persistir durante todo el ejercicio. Durante la recuperación se produce una broncoconstriccíon, aumentando la resistencia al paso del aire, alcanzando un valor máximo entre 3 a 5 minutos, después de finalizado el ejercicio en niños y entre 5 a 7 minutos en adultos.
La función pulmonar se recupera luego de 30 a 60 minutos.

El asma inducida por el ejercicio puede manifestarse entre los 5 a 15 minutos luego de haberse iniciado la actividad, como así también puede tener un efecto retardado, actuando a las 4 o 6 horas de finalizada la actividad. Según estudios realizados, se sabe que el 80% de las personas asmáticas experimentan el asma inducida por el ejercicio, mientras que en la población normal, sólo entre un 3% o 4%, la experimenta.

Parecería ser que la principal causa del asma inducida por el ejercicio es el enfriamiento y sequedad del tracto respiratorio, que se produce al pasar grandes volúmenes de aire seco por las vías respiratorias. La pérdida de calor a través de la respiración pulmonar esta fundamentalmente relacionada con la tasa de ventilación, la humedad y la temperatura de aire inspirado, etc.

Hay algunas actividades deportivas que presentan más posibilidades de que se pueda producir un ataque de asma, por ejemplo la carrera a pie, luego le siguen el ciclismo y la marcha y por último la natación.

Cómo se produce un ataque de asma?

El inicio del ataque de asma inducido por el ejercicio debe buscarse en los mastocitos.
Cuando el aire seco elimina el agua desde la superficie de los mastocitos se produce un aumento en la osmolaridad (cambios en las concentraciones de potasio, hidrogeniones, catecolaminas, etc en el ejercicio). Este incremento hace que el flujo de calcio que provoca la liberación de mediadores químicos se dispare, produciendo un estrechamiento de las vías aéreas, por lo tanto se recomienda realizar actividad física en ambientes húmedos y en lo posible con temperaturas templadas, de allí que se recomiende la natación como el deporte predilecto para los asmáticos.

A continuación marcaremos los principales síntomas, que servirán para determinar la gravedad del cuadro del asma inducida por el ejercicio:

· Hiperreactividad bronquial, es necesario controlarla antes del ejercicio.
· La duración del ejercicio, cuanto más largo sea éste, más probabilidades hay de sufrir un ataque.
· Intensidad del ejercicio, cuanto mayor sea, menor será el volumen espirado.
· Factores climáticos, el clima frío es menos apropiado para la práctica de ejercicio, igualmente el ambiente seco y la polución del mismo.
· Período transcurrido desde el último ataque de asma, ya que entre el 40% y 50% de las personas que han sufrido un ataque son menos susceptibles refractarios a padecer un ataque en dos horas. En el período refractario se produce una broncoconstricción disminuida por el ejercicio. Una de las causas de éste efecto se le atribuye a la depleción de los mediadores químicos de los mastocitos, pero ésta teoría no es demasiado consistente. Otra explicación posible sería el aumento de la actividad simpática, pero tampoco es demasiado contundente.

Barner ha postulado una nueva teoría, basándose en una falla en la movilización inicial de adrenalina. 
La broncoconstricción es máxima cuando la actividad se está realizando a un 65-75% del VO2 máximo, mientras que en intensidades mayores al 85% del VO2, se encuentran pocas modificaciones en la broncoconstricción generada. Durante el ejercicio moderado y siguiendo un período de broncodilatación normal, la vía aérea reduciría el diámetro de su luz progresivamente hasta los 8 minutos de iniciado el ejercicio. Luego puede disminuir la reactividad bronquial.

Que desventajas tiene el deportista asmático con respecto de otro no asmático?

Existe una mayor concentración de lactato en sangre en actividades de intensidades similares en deportistas asmáticos con respecto a deportistas no asmáticos. Esto implica una mayor actividad metabólica anaeróbica. Otros efectos como la disminución de gases sanguíneos en el ejercicio, son responsables del menor rendimiento físico del deportista asmático.


Bibliografía consultada:
- "Fisiología del ejercicio" de López Chicharro y Fernández Vaquero



Gabriel Lemme
gabriel@deportsalud.com