|
Prevenir envejecimiento en 3ª edad Por Gabriel Lemme ¿QUE HACER PARA PREVENIR EL ENVEJECIMIENTO EN LA TERCERA EDAD?
Para hablar de las últimas edades de la vida, hoy se habla de tercera edad, la cual presenta varias complicaciones al querer delimitarla cronológicamente. Finalmente se ha llegado a un consenso y se la ha fijado en los 65 años, que es la edad en la cual la mayoría de los países han establecido el retiro de la actividad laboral por medio de la jubilación o pensión. La población de 65 años, representa aproximadamente el 8% de la población argentina y el 14% de la población europea. Este grupo es el sector de la población que más rápidamente aumenta en el mundo. Se espera que la población mundial se triplique en los 75 años que van del 1950 al 2025. Según estimaciones de la ONU, el número de personas de más de 60 años se multiplicará por 5 y el de más de 80 por 7. Esto significa que si en 1950 había una persona de 60 años cada doce, en 2025 esta proporción será por cada siete. La vejez esta caracterizada por una serie de modificaciones biológicas y psíquicas, que pueden llegar a intrincarse con aquellas de índole patológica, a las cuales la senectud está predispuesta. Durante esta etapa los órganos constitutivos se modifican y van sufriendo regresión o atrofia en su estructura y funciones, las células y tejidos activos disminuyen, aumentan los tejidos inertes como el fibroso o escleroso, hay menor consumo de oxígeno por el descenso del metabolismo basal, pérdida de agua de los tejidos, declinación de los mecanismos de adaptación y defensa. Estas son algunas características cualitativas y cuantitativas que hacen aparente el envejecimiento, dando lugar a los signos o atributos de la vejez. Calvicie, canicie, arrugas en la piel, pérdida de piezas dentarias, encorvamiento y adelgazamiento, disminución en la marcha, cambio en el timbre de voz, disminución de agudeza visual y auditiva, reducción de masa muscular por lo tanto disminuye la fuerza y la aptitud para realizar grandes esfuerzos, reducción de altura de los cuerpos vertebrales y aplastamiento de los discos intervertebrales, la caja torácica se hace más rígida con disminución de la capacidad respiratoria, el sistema circulatorio también se modifica, los vasos pierden elasticidad, la frecuencia del pulso disminuye, la presión arterial sistólica aumenta y la diastólica disminuye, etc. Avaricia por pérdida de la capacidad de producción, pesimismo, lentitud para aprender, serenidad, tolerancia, prudencia, buen criterio, benevolencia, respeto por la tradición. La soledad es una de las características más frecuentes, es un temor constante, característico de la edad. Existe evidencia acumulativa de que el ejercicio físico regular a largo plazo, demora la velocidad del envejecimiento en varios sistemas del organismo y ayuda a evitar enfermedades del aparato cardiovascular. El entrenamiento físico es un método para conservar la salud en óptimas condiciones, a pesar del paso del tiempo, especialmente cuando es acompañado de una buena alimentación balanceada, evitar tóxicos como el alcohol, el cigarrillo, el café en exceso. Es fundamental distinguir entre los diferentes tipos de deportistas de tercera edad: Las sesiones de gimnasia se realizan a cargo de personal especializado su finalidad es la de recrear a los ancianos, por medio de la actividad que les permitirá además mejorar su calidad de vida en esta etapa de sus vidas. Las limitaciones fisiológicas fundamentalmente en los territorios cardiovasculares, respiratorios y músculo esqueléticos pueden ser contrarrestadas con los ejercicios progresivos y programados. Se deben rechazar los ejercicios de tipo isométrico, ya que provocan un mayor aumento en la presión arterial y actúan en menor grado sobre la eficiencia cardíaca, como también debe evitarse el fenómeno de Valsalva. Preferentemente se realizan ejercicios isotónicos, progresivos, submáximos, cuidando que la frecuencia cardíaca se encuentre en el rango de 120-140 latidos por minuto. Una vez que se haya alcanzado un adecuado entrenamiento, se podrá comenzar con la práctica de algunos deportes que no demanden gran esfuerzo físico, ni provoquen ansiedad, como pueden ser: natación, golf, tenis, bowling, bochas, marchas, ciclismo, etc., siempre manteniendo una finalidad recreativa y apuntando a la buena salud.
|