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Entrenamiento de la Flexibilidad Por Lic. Gabriel Lemme
Si bien la palabra flexibilidad suele tomarse por la mayoría de las personas como un sinónimo de elongación, esto no es realmente así. El vocablo flexibilidad es más complejo y está formado por tres componentes: la elongación, la elasticidad muscular y la movilidad articular. Por lo tanto habría que corregir el título del presente artículo y reescribirlo como, métodos para mejorar la elongación o métodos básicos de estiramiento. De cualquier manera no vamos a polemizar por esto, pero es necesario que se conozca la diferencia, y en todo caso podremos hablar en algún otro momento de estos tres componentes. Existen dependiendo de los diferentes autores y de diferentes clasificaciones cinco métodos más conocidos, que pueden diferenciarse en pequeños detalles o en su nombre según quién escriba la publicación, y ellos son: estático, activo, pasivo, balístico, y FNP. Estático: consiste en llevar un componente corporal hasta un punto donde se siente tirantez en el músculo que se desea relajar, manteniendo esa posición. Este método es el que comúnmente solemos ver que practican las personas que entrenan en parques o espacios verdes, y que es muy utilizado en la práctica de yoga. Activo: este método consiste en realizar una contracción concéntrica o isométrica del músculo antagonista (opuesto u opositor) al que se quiere relajar. Esta contracción debe ser realizada al máximo de la amplitud muscular, de tal manera que se genere un estiramiento en el músculo agonista (músculo a elongar). Daremos un ejemplo para que se pueda entender. Si queremos elongar los músculos isquiotibiales (músculos posteriores del muslo) debemos realizar una contracción poderosa de los músculos flexores del muslo y cuadriceps (músculos anteriores del muslo) a través de una elevación de la pierna, y así lograremos que se estire el isquiotibial. Es muy utilizado por los atletas que practican las artes marciales y por los bailarines. Pasivo: este método es igual que el estático, es más algunas personas suelen colocarlo como una subclasificación del primero. La diferencia subyace en que la persona que realiza el trabajo de elongación, es ayudada por otro individuo o por algún elemento como ser espaldares, sogas, bandas elásticas, etc. Balístico: este método conlleva a la realización de pequeños rebotes repetidos en el momento de máxima amplitud muscular o tirantez. Existen dos puntos muy importantes a tener en cuenta, ya que es muy común observar a gente con poca experiencia y de cualquier edad realizando este tipo de movimientos. El primer punto es que muchas veces este tipo de acciones es llevada a cabo con el cuerpo o con el tronco. El mismo peso del cuerpo genera un impulso y una velocidad que muchas veces es muy difícil de detener a tiempo, y que supera el punto de máxima extensión muscular. Esto produce pequeños microtraumatismos que con el correr de las horas se asocia a molestias musculares y que con el pasar de los años genera un tejido cicatrizal que afecta la movilidad y composición muscular y los mecanismos articulares. Por lo tanto el resultado no es el esperado, ya que la amplitud muscular se puede ver disminuida y los músculos se vuelven más rígidos. Por lo tanto es un método que no se recomienda utilizar. Distinto es el caso de deportes que necesitan entrenar en estas condiciones, es decir llevar al músculo mediante movimientos muy explosivos a condiciones de estiramiento máximo, como es el caso de las artes marciales, la aeróbica de competición, algunos movimientos de la gimnasia artística, etc. Aquí ocurren procesos de adaptación de años, de tal manera que los atletas entrenan su cuerpo para que los reflejos no se pongan en marcha a la velocidad que se producen los movimientos. Vale aclarar que en caso de lesión los atletas deberán recuperar la fuerza y flexibilidad en forma gradual, mediante un estricto control, e introducir la flexibilidad balística pasando por otros métodos como la elongación activa. FNP (Facilitación Neuromuscular Propioceptiva): es un método que se ha tomado de la fisioterapia, donde se utiliza para tratar apoplejías. Consiste en realizar una serie de movimientos que utilizan los reflejos musculares. Existen dos técnicas:
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