El papel de la mente en la sanación

Por Pecci Saavedra, G.


La evidencia científica ha establecido que muchas enfermedades médicas son el resultado de repetidas exposiciones al stress, y que este contribuye a muchas de las condiciones médicas que confrontan los practicantes del cuidado de la salud. Cuando examinamos las razones por las que los pacientes visitan a los médicos se hace claro que entre un 60% y 90% de las visitas se realizan por condiciones relacionadas con el Stress.

 

Relajación

 

Es un descenso del metabolismo, tasa cardíaca, presión sanguínea y tasa respiratoria y hemos llamado a esa reacción opuesta la Respuesta de Relajación.

La respuesta de relajación y la respuesta de pelea-o-vuela difieren en otro sentido. La respuesta de pelea-o-vuela ocurre sin necesidad del uso de una técnica cuando estamos bajo stress. En contraste, usualmente, se requieren dos pasos para llevar a cabo la respuesta de relajación. Estos son: (1) la repetición de una palabra, un sonido, una plegaria, una frase o una actividad muscular y (2) cuando los pensamientos de todos los días se entrometen hay un retorno pasivo a la repetición.

Nuestro trabajo, así como el de otros especialistas, ha establecido que la práctica regular de la respuesta de relajación resulta en el alivio de muchos desórdenes médicos relacionados con el stress. Específicamente, la respuesta de relajación ha demostrado ser efectiva en el tratamiento de la hipertensión, arritmia cardíaca, dolor crónico, insomnio, ansiedad, hostilidad, depresión, síndrome premenstrual, infertilidad y los síntomas tanto del cáncer como del SIDA. De hecho, en los casos donde el stress causa o exacerba cualquier condición, la respuesta de relajación ha probado ser efectiva. Debido a su eficacia documentada científicamente, se ha establecido una base fisiológica para muchas técnicas mente-cuerpo milenarias. La respuesta de relajación se ha hecho parte de la medicina oficial.

Las terapias mente-cuerpo son estrategias científicamente probadas que se han integrado completamente con procedimientos quirúrgicos y farmacéuticos. Aproximadamente 60% de las escuelas médicas de USA enseñan hoy en día el uso terapéutico de las técnicas de respuesta de relajación, ellos frecuentemente recomiendan la terapia en los libros médicos y una mayoría de practicantes familiares lo utilizan de manera cotidiana

 

El uso adecuado de las Terapias Mente/Cuerpo

 

Volvamos a las terapias mente-cuerpo comprobadas tales como la respuesta de relajación.

Consideren por un momento que he estado aquí hoy discutiendo una nueva droga y la evidencia científica que esa droga puede tratar una gran variedad de condiciones médicas, y que esas condiciones llevan del 60% al 90 % de los pacientes a visitar a un médico y que la droga virtualmente no tiene efectos secundarios. Aún más, que esa nueva droga puede prevenir que esas condiciones ocurran o reaparezcan. Y que se ha demostrado que reduce el costo total del cuidado de la salud hasta en un 30%. El descubrimiento de una droga similar sería la primera página de la prensa y sería inmediatamente aceptada. Las terapias mente-cuerpo científicamente validadas han resultado en tales beneficios clínicos y económicos, pero no han sido tan aceptadas.

Daré algunos ejemplos de como las intervenciones mente-cuerpo, como la respuesta de relajación, pueden ser exitosamente integradas con la medicina oficial. Comenzaré con un ejemplo particularmente costoso y común: la complicación médica del dolor crónico. Cuando se integra con la rutina de cuidado biomédico, las metodologías de mente-cuerpo resultan en un mejor tratamiento del dolor crónico y en beneficios económicos significativos. Millones de americanos sufren de dolor crónico, el cual por definición es un dolor que no puede ser eliminado, pero puede ser manejado. Los que sufren de dolor crónico, motivados por factores tanto emocionales como médicos, a menudo se hacen usuarios frecuentes del sistema médico. El tratamiento del dolor crónico se hace extremadamente costoso y frustrante para pacientes y proveedores de cuidado de la salud. En un estudio, valoramos el uso clínico entre pacientes de dolor crónico en un hospital que participaba en nuestro programa de medicina conductual, en los cuales la respuesta de relajación es una parte integral. Hubo una reducción de 36 por ciento de visitas clínicas por más de dos años en los pacientes que participaron en el programa de medicina conductual comparándolo con el uso clínico previo a la intervención. En 109 pacientes, el descenso de visitas se estimó en un ahorro neto de $ 12.000 para el primer año y $ 24.000 para el segundo año. Esos ahorros no incluyen los debidos a la disminución en el uso de medicinas.

Otro ejemplo de como esas intervenciones mente-cuerpo pueden resultar en un cuidado médico y reducir los costos es en el tratamiento de un desorden extremadamente común: el insomnio. Aproximadamente 35 por ciento de la población adulta experimenta insomnio. La mitad de esos insomnes lo consideran un serio problema. Billones de dólares se gastan cada año en medicamentos para el sueño, haciendo del insomnio una condición extremadamente costosa. De hecho, los costos directos a la nación son aproximadamente $15.4 billones anualmente y los costos actuales son astronómicos en términos de reducción de la calidad de vida, menor productividad y mayor mortalidad. Aunque son frecuentemente empleadas, el uso crónico de pastillas para dormir puede tener efectos secundarios.

Las consecuencias de tales terapias con drogas, junto con el reconocimiento del papel de factores conductuales en el insomnio, han apuntado al desarrollo de intervenciones conductuales mente-cuerpo para esa condición. Estudiamos la eficacia de una intervención conductual con múltiples factores para el insomnio que incluyen el entrenamiento en la respuesta de relajación. Comparado con los sujetos control, aquellos sujetos que recibieron tratamiento conductual y respuesta de relajación mostró una mejora significativa en los patrones del sueño. En promedio, antes del tratamiento le tomaba a los pacientes 78 minutos para quedarse dormidos. Luego del tratamiento les tomaba 19 minutos. Los pacientes que recibían tratamiento conductual y de respuesta de relajación se hicieron indistinguibles de las personas con sueño normal.