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Esferodinamia: Por Adriana Giannini ESFERODINAMIA:
ENCUENTRO CON UNO MISMO DIEZ
PREGUNTAS CLAVE
E-mail: integracionsomatica@arnet.com.ar ¿Cuándo empezó el uso de
pelotas como elementos de trabajo corporal? El uso de pelotas como método
de trabajo corporal se remonta a principios de siglo. Fueron utilizadas en
Suiza, en círculos terapéuticos para el tratamiento de desórdenes ortopédicos
y neurológicos, y posteriormente en Estados Unidos para el estudio de los
reflejos, reacciones de enderezamiento y respuestas de equilibrio que
componen nuestros patrones neurológicos básicos de movimiento ¿Por qué su uso se difunde
más cada día? Actualmente, su uso está muy
difundido para el aumento de la movilidad articular, la fuerza, la
resistencia, para trabajar la capacidad cardiovascular, la coordinación, y
el equilibrio, en ámbitos tanto terapéuticos como deportivos. También les
cabe un papel importante en el entrenamiento corporal de bailarines y
actores, ya que con la pelota aumenta la percepción del espacio, la
distancia, las relaciones espaciales y se hace más claro el desarrollo y
control del movimiento. Los balones han sido identificados con diversos
nombres pero genéricamente se los denomina "pelotas de
estabilidad", ya que al ser la superficie de trabajo poco estable, se
revela rápidamente la capacidad de equilibrio y control motriz de cada
persona. ¿Podrían definir la técnica
y por qué recibe ese nombre? Esferodinamia es una técnica
de trabajo corporal que utiliza balones de diferentes diámetros (entre 55
cm y 1,50 m) para entrenar por un lado, la habilidad del cuerpo para
percibirse a sí mismo internamente y en relación al espacio, y por otra
parte, mejorar la postura a partir de ejercicios de estiramiento y alineación.
Esta técnica pone énfasis en el aprendizaje a través del cuerpo en
movimiento, al desarrollar no sólo la destreza sino también la capacidad
de juego del individuo.
Nuestro primer contacto con las
pelotas de estabilidad se produjo en el año 1988, en las clases que dictaba
nuestra maestra, la bailarina y coreógrafa argentina Alma Falkenberg. Alma
comenzó su investigación con los balones que denominó Esferodinamia, en
Italia, en la década del 70. De regreso a Argentina en los años 80, los
usaba en sus clases como complemento del entrenamiento en Contact
Improvisación y en ejercicios de alineación y corrección postural. Años
más tarde comenzamos un trabajo de investigación teórico-vivencial sobre
el tema, orientado a poder transmitir nuestra experiencia en el trabajo con
las pelotas, a otros profesionales del área corporal. ¿Qué tipos de ejercicios
se adecuan a los balones? Los ejercicios que se realizan
sobre los balones se podrían clasificar en dos grandes grupos: estáticos y
dinámicos. Los primeros pueden ser practicados por gente de todas las
edades y los segundos están dirigidos a aquellos que quieran desarrollar un
entrenamiento corporal integral. Quienes practican esta técnica comprueban
rápidamente sus beneficios, al lograr desde las primeras clases un estado
de relajación activa, un mejoramiento de su postura y un alivio de dolores
y tensiones crónicas. ¿Qué tipo de pelota
conviene elegir? El tamaño y material del balón
a utilizar dependerán del tipo de trabajo a realizar y de las características
de la persona. Las más blandas son adecuadas para disminuir el tono
muscular y las más duras para aumentarlo. En una pelota chica el trabajo es
más localizado y en una grande, es mas global y los estiramientos pueden
sostenerse por mas tiempo. Asímismo una pelota dura o muy inflada tiene
mayor resistencia en el piso y la superficie de apoyo es menor, se mueve más
rápido y exige mas control de los reflejos. En cambio, una pelota blanda o
menos inflada, posee un área de contacto mayor con el piso, se mueve con más
lentitud y requiere menos energía para mantener el equilibrio. ¿Cuáles son las ventajas
de trabajar con la pelota? La pelotas nos permiten
aumentar la percepción del peso y del volumen del cuerpo. Se amplia el
registro de zonas articulares y musculares especialmente tensas o
comprimidas y se aprende a "soltar" peso y a expandirse no sólo
hacia el espacio externo, sino también hacia los espacios internos. Una vez
abiertos esos "caminos", es mucho mas fácil reordenar la postura,
la estructura, ajustar el tono muscular y entrenar el movimiento. El trabajo
sobre las pelotas permite percibir el tono muscular y aprender a regularlo.
Esto, a través de un entrenamiento orientado a registrar pequeños cambios
en el estado de tensión de los músculos, en relación a la superficie del
balón y la descarga del peso sobre el mismo. Con las pelotas podemos
realizar ejercicios de alineación y elongación de las distintas cadenas
musculares cuyo acortamiento es responsable de las "malas
posturas" o desviaciones con respecto al modelo "ideal"
descrito en los libros de texto. ¿Qué relación existe
entre la calidad de movimiento y el tono muscular? El tono muscular es la
actividad muscular de base, el estado de "reposo" de los músculos
y expresa la capacidad que éstos tienen para responder o relajarse. Cada
individuo posee un tono básico que comienza a desarrollarse en el útero y
es modificado por la forma en que nos relacionamos física, perceptual y
emocionalmente con el entorno y con la gravedad. Esto se refleja en la
calidad del movimiento. Un tono bajo indica dificultades en enfrentar la
fuerza gravitatoria, un tono alto indica que estamos resistiendo en exceso
la atracción de la gravedad, un tono balanceado y uniforme muestra que
tenemos una relación cómoda o equilibrada con la fuerza de atracción de
la tierra. ¿Por qué la pelota resulta
ideal para el estiramiento? Como su apoyo es inestable,
esto obliga a realizar suaves estiramientos, prolongados en el tiempo. Los
que son más eficaces para la corrección que las tracciones bruscas, ya que
reducen al mínimo el riesgo de lesiones. La posibilidad de mantener la
tracción suave durante el mayor tiempo posible permite ir estirando
paulatinamente la musculatura acortada y que ese estiramiento se mantenga
luego de finalizado el ejercicio. Para optimizar el trabajo, se combinan
estiramientos con empujes, de modo de realizar contracciones en
alargamiento. De esta manera, se ajustan musculación y flexibilización,
logrando así músculos largos pero a la vez, fuertes. En relación al
espacio, los balones nos permiten trabajar el cuerpo en todos los planos
espaciales de movimiento: flexión, extensión, extensiones laterales y
torsiones, tanto en ejercicios de alineación y estiramiento como de
entrenamiento. Flexión y extensión: ¿dos
caras de una moneda? La flexión y la extensión
fisiológicas forman parte de patrones que comienzan a desarrollarse en el
útero y que se regulan mutuamente: la flexión fisiológica (incremento del
tono de los músculos flexores de la parte anterior del cuerpo) se
desarrolla a partir del tercer trimestre de la vida intrauterina. En el recién
nacido normal, este tono es muy alto. La extensión fisiológica
(incremento del tono de los extensores de la parte posterior del cuerpo)
comienza a desarrollarse en el útero, pero no se completa hasta unos seis
meses después del nacimiento. Un bebé que nace con poca flexión fisiológica
desarrollará luego un tono extenso muy alto, por falta de tono flexor para
modularlo. Un niño que se para sin haber pasado suficiente cantidad de
tiempo “gateando” también desarrollará un tono extensor alto. Así, la
actividad tónica de los músculos de la espalda (espinales) supera a la de
los músculos profundos de la pelvis y los flexores de la columna y piernas,
lo que lleva en el adulto a problemas en la alineación de la pelvis y la
zona lumbar.
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