|
Analizando al Terapeuta Fuente: Nexo.org ¿Cómo saber si tu
psicoterapia es realmente buena?
Si se rompe una cañería en tu departamento, bueno... el
plomero que te sugiere el encargado del edifico, o un amigo, o una revista
de anuncios en la que confiás. Si estás con fiebre, además de los variados remedios
caseros y maternales que siempre se utilizan, consultar esta situación con
tu médico es lo más efectivo. Si tenés problemas o situaciones que no podés arreglar
en tu vida, en tu trabajo, o en tus relaciones acudís a un psicoterapeuta,
a un terapista floral, a una tarotista, a un@ amig@ de confianza, a la
iglesia en busca de Dios... pero no siempre parecen poder resolverse.... ¿Cómo saber si tu psicoterapia es realmente buena? Esta pregunta ha sido siempre complicada para responder
por varios motivos. Cuando comenzamos una psicoterapia estamos tratando de
mejorar nuestra calidad de vida. Pero esta mejora implica un proceso que no
siempre transcurre con “felicidad”. Cambiar quiere decir que uno será de otra forma, y que
dejará de ser de la forma que era. Este cambio implica, algunas veces, el distanciamiento con
algunas cosas que nos hacen mal, y junto con ellas también algunas que teníamos
como positivas. Y aún tratándose de problemas similares, cada persona
cambia de una forma diferente, de acuerdo con sus particularidades, que lo
configuran como ser único e irrepetible. Esto se complejiza al tomar en cuenta que los terapeutas
son personas, diferentes y con sus particularidades, y que hay, además, más
de 400 líneas psicoterapéuticas (o más..). Aún así, entre tanta complejidad, existen algunos
indicadores que te conviene tener en cuenta para evaluar tu tratamiento
psicoterapéutico, no necesariamente para cambiar de psicoterapeuta, sino
también para discutirlo con él, y posiblemente modificar (juntos) el
proceso de cambio. Algunos puntos a tener en cuenta para tratar en tu
psicoterapia con tu psicoterapeuta:
Varias razones pueden implicar
esto: tu terapeuta no realiza un abordaje correcto o no posee la pericia técnica. Por otro lado, tendrías
considerar si realmente deseás cambiar ese problema que te llevó a la
consulta. Parece paradójico plantear esto, pero en ocasiones resolver un
problema tiene consecuencias (reales o imaginadas) a las que tememos y esto
impide el cambio.
Durante la terapia no tratás
tu problema. Se tratan otros temas. Tenés la sensación de estar haciendo
algo por vos, pero no sabés qué. Algunos procesos terapéuticos
nos llevan por caminos impensados, nos interesan, pero no parecen tener
relación con el problema que motivó la consulta. Tratar esto que te pasa con tu
psicoterapeuta puede ayudar a reencauzar la psicoterapia o para conocer
realmente cuál es el conflicto que debés abordar en el tratamiento.
¿Qué opinión tiene tu
psicoterapeuta sobre tu sexualidad?. Algunos terapeutas tienen posiciones
discriminatorias o lecturas patológicas sobre la homosexualidad. Hay psicoterapeutas
debidamente preparados en el tema, de forma tal que no tengas que invertir
el tiempo de tus sesiones en explicar qué es un darkroom o una tetera, y
que conozcan previamente los diferentes momentos que has atravesado en tu
vida durante la construcción de tu identidad sexual.
Si tu terapeuta se negara a discutir algunas de las
cuestiones anteriores habría que escuchar los motivos que te da. Puede
tener buenos motivos, pero no permitas que te quite protagonismo en tu
propia psicoterapia. Recordá que discutir estos temas con tu terapeuta sólo
apuntan a que te sientas cómodo en tu psicoterapia. De ninguna forma
representan una forma de indicarle al terapeuta qué hacer o no hacer, él
estudió para ello y es legalmente responsable. Pero puede ser de gran
utilidad para reorientar un proceso terapeútico, para una derivación, o...
quién te dice... para ver que al fin te estás defendiendo por vos mismo y
es hora de terminar tu psicoterapia.
|