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Por Pecci Saavedra, G.
Estado
de gran tensión nerviosa originado en la persona por el exceso de Que
es el stréss? Desde
que Hans Selye introdujo en el ámbito de la salud el termino estrés, este
se ha convertido en una de las palabras mas utilizadas, tanto por los profesionales
de las distintas ciencias de la salud, como en el lenguaje coloquial
de la calle. Selye, definió el estrés como una respuesta general del
organismo ante cualquier estimulo estresor o situación estresante. No obstante
se han realizado múltiples trabajos sobre el estrés que han Aportado
diversas conceptualizaciones. Una conceptualización mas comprensible
de estrés, lo definiría como un exceso de demandas ambientales sobre
la capacidad del individuo para resolverlos, considerando además las necesidades
del sujeto con las fuentes de satisfacción de esas necesidades en
el entorno laboral. El
estrés es un hecho habitual en nuestras vidas. No puede evitarse, ya que cualquier
cambio al que debamos adaptarnos representa estrés. Los sucesos negativos,
daño, enfermedad o muerte de un ser querido, son hechos Estresantes,
así como los sucesos positivos; Ascender en el trabajo trae Consigo
el estrés del nuevo status, de nuevas responsabilidades. Nuestras
experiencias estresoras provienen de tres fuentes básicas: nuestro Entorno,
nuestro cuerpo y nuestros pensamientos. El entorno se refiere a las
condiciones ambientales, como por ejemplo ruidos, aglomeraciones, demandas
de adaptación, etc. Las fisiológicas se refieren a nuestro organismo:
enfermedad, accidentes, trastornos, etc. Las amenazas exteriores producen
en nuestro cuerpo unos cambios estresantes. Así nuestra forma de reaccionar
ante los problemas, las demandas y los peligros, viene determinada
por una aptitud innata de lucha o huida, cuando los estímulos que
nos llegan son interpretados como amenazantes. Este
proceso se traduce en una serie de cambios físicos observables. Así, por
ejemplo, las pupilas se agrandan para mejorar la visión y el oído se agudiza,
los músculos se tensan para responder al desafío, la sangre es bombeada
al cerebro para aumentar la llegada de oxigeno a las células y favorecer
los procesos mentales. Las frecuencias cardiaca y respiratoria aumentan,
y como la sangre se desvía preferentemente hacia la cabeza y el tronco,
las extremidades y sobre todo las manos y los pies, se perciben fríos
y sudorosos. Si
no se libera al organismo de estos cambios ocurridos durante la fase de reconocimiento
y consideración de la amenaza, se entra en un estado de estrés
crónico. Cuando uno se siente estresado y añade aun más estrés, los centros
reguladores del cerebro tienden a hiperreaccionar ocasionando desgaste
físico, crisis del llanto, y potencialmente depresión. Condiciones
estresantes ·
Sobrecarga de trabajo ·
Exceso o falta de trabajo. ·
Rapidez en realizar la tarea. ·
Necesidad de tomar decisiones. ·
Fatiga, por esfuerzo físico importante. Viajes largos y numerosos. ·
Excesivo numero de horas de trabajo. ·
Cambios en el trabajo. La
sobrecarga de trabajo, tanto en los aspectos difíciles de la tarea, como el
excesivo trabajo, han obtenido una relación directa, entre horas de trabajo
y muerte causada por enfermedad coronaria. (Breslow y Buell 1960). La
sobrecarga de trabajo, también esta relacionada significativamente con una
serie de síntomas de estrés: consumo de alcohol, absentismo laboral, baja
motivación en el trabajo, baja autoestima, tensión en el trabajo, percepción
de amenaza, desconcierto, alto nivel de colesterol, incremento de
la tasa cardiaca y aumento de consumo de cigarrillos. Existen
otros estresores relacionados con las funciones del trabajador que pueden
generar estrés, afectando fundamentalmente a mandos intermedios, como
son: ·
Individuo que cuenta con insuficiente responsabilidad. ·
Falta de participación en la toma de decisiones. ·
Falta de apoyo por parte de la dirección. ·
Cambios tecnológicos a los que hay que adaptarse. Estrés
producido por las relaciones interpersonales Cuando
existen unas relaciones pobres y hay poca confianza, se produce frecuentemente
comunicaciones insuficientes que originan tensiones psicológicas
y sentimientos de insatisfacción en el trabajo. En este sentido
al considerar las relaciones con los superiores se pueden hallar favoritismos
por su parte que provocan una tensión y presión en el trabajo. Por
el contrario, las relaciones con los subordinados son con frecuencia fuentes
de estros para los directivos, al tratar de conseguir mayor productividad
y un tratamiento considerado. Las
relaciones entre compañeros pueden traer diversas situaciones estresantes,
como por ejemplo, rivalidad, falta de apoyo en situaciones difíciles,
culpabilización de los errores o problemas, e incluso una total falta
de relaciones. Estrés
relacionado con el desarrollo de la carrera profesional Generalmente
el trabajador espera ir ascendiendo en los diversos puestos que
tiene su entidad, es decir, tiende a mejorar no solo en el aspecto económico,
sino aspirando a puestos de mayor responsabilidad o cualificación,
desarrollando lo que llamaríamos su carrera profesional. Es por
ello que cuando la expectativas se truncan aparecen tensiones o factores
estresantes, como por ejemplo: ·
Falta de seguridad en el trabajo. ·
Incongruencia o falta de equidad en una promoción insuficiente o excesiva. ·
Consciencia de haber alcanzado el propio techo. Cuando
un ejecutivo de mediana edad observa una ralentización en los procesos
de promoción, y experimenta que va alcanzando su propio techo y puede
ser sustituido por otras compañeros más jóvenes y con mas preparación,
aparecen tensiones, conflictos, ansiedades, insatisfacciones y temores
en relación con su status profesional. (Ledison 1973.) Relajación
contra estrés Habrá
oido hablar mucho del estrés. Pero sabe en realidad lo que es? Para algunas
personas es sinónimo de continuo sobresalto, para otros es equivalente
al malestar y para la mayoría significa tensión. Pero en todos los
casos el estrés representa para nosotros algo inquietante y altamente perjudicial.
Sin
embargo, el estrés no se puede considerar en principio como una enfermedad
sino como la respuesta, tanto física como mental, a las adaptaciones
y ajustes del ser humano a los diversos acontecimientos vitales.
Esa respuesta, que en principio puede ser natural y que surgiría para
ayudarnos a afrontar nuevas situaciones, cuando se transforma en una reacción
prolongada e intensa es muy posible que desencadene serios problemas
físicos y psíquicos. Actualmente el estrés es uno de los factores de
más alto riesgo en las enfermedades cardiovasculares, por lo que les recomendamos
una serie de pautas, no sólo para intentar controlarlo, sino también
para prevenirlo. *
Localice el origen. La mayoría de las personas están más pendientes del estado
del tiempo o el saldo de su cuenta corriente que de la tensión de su propio
cuerpo. Pero no olviden que saber qué es el estrés, reconocerlo y, sobre
todo, averiguar qué lo está desencadenando y cómo está afectando nuestro
organismo, es el primer paso en su manejo y control. *
Cuide su alimentación. Tabaco, café y alcohol lo potencian, por lo que es necesario
limitar su consumo. La dieta tiene que ser equilibrada, rica en verduras,
fruta y fibra y baja en grasas y azúcares. Coma despacio y de forma
regular. *
Haga ejercicio, le conviene. La actividad física de forma regular, mejora su
bienestar general y ayuda a prevenir el estrés y las enfermedades que provoca.
*
Aprenda a contar lo que le pasa. No guarde sus sentimientos: son una bomba
de tiempo. Aquellos que transmiten sus emociones padecen menos trastornos.
*
Practique el optimismo. Rechace los pensamientos negativos y sustitúyalos por
pensamientos positivos. No es fácil hacerlo, pero no es imposible. Ser flexible
y tener actitudes positivas ante la vida aumenta las defensas. *
Aprenda a decir NO. Es importante no crearse más obligaciones de las necesarias.
Atrévase a decir su opinión y no se sobrecargue con responsabilidades
excesivas. Aprender
a respirar correctamente es la llave maestra de la relajación.* Sentado
o acostado, cierre los ojos. Inspire profundamente por la nariz y exhale
el aire por la boca.* Respire profundamente (siempre a partir del diafragma)
y afloje las mandíbulas, deje la boca entreabierta.* Vuelva a tomar
aire profundamente y deje caer los hombros.* Una nueva respiración profunda
y abra las manos.* Inspire profundamente, retenga el aire mientras cuenta
hasta cinco y vuelva a exhalar el aire por la boca. Repita este último
paso al menos cinco veces. * Dé a su cuerpo y a su mente la oportunidad
de relajarse. El fin de la relajación es disminuir la ansiedad y
la tensión muscular sobre todo en situaciones de presión. No
se pueden evitar las situaciones preocupantes pero sí se pueden manejar las
respuestas y reacciones a ellas aprendiendo y practicando relajación. *
Es imposible estar relajado físicamente y tenso emocionalmente al mismo tiempo.
No pueden convivir en el mismo momento la sensación de bienestar corporal
y la de estrés mental. *
La respuesta del organismo a la relajación es un efecto de recuperación casi
inmediato y es una tregua para el cuerpo. *
La relajación progresiva de los músculos reduce la frecuencia del pulso y la
presión de la sangre, así como el grado de sudoración y la frecuencia respiratoria.
Además, evita los problemas orgánicos que el estrés produce. *
La distensión física logra un importante relax muscular que alivia la presión
acumulada en nuestro cuerpo. La
relajación mental elimina la tensión psíquica!
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