Salud y Calidad de vida de la mujer argentina

Por Pecci Saavedra, G.


Situación sobre la salud y la calidad de vida de la mujer en la Argentina


(Material elaborado en base a informes de: Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación // Comisión de Salud y Acción Social de la Cámara de Diputados // Comisión de Salud de la Legislatura porteña // Fundación FEIM)

El problema de la situación de la salud de la mujer en Argentina, sin considerar riesgos patológicos específicos, está expresada principalmente a través de distintas problemáticas vinculadas con la violencia intrafamiliar y con la persistencia de las desigualdades sociales y laborales. Esta situación determina las condiciones en las cuales transcurre la vida cotidiana de las mujeres e influye de manera importante en el proceso de salud-enfermedad debido a que se transforma en una fuente potencial de riesgo.

Para realizar un análisis sobre las condiciones de salud de la mujer es necesario tener en cuenta dos puntos fundamentales:


- El concepto de salud como resultado del interjuego de diversos procesos (biológicos, psicológicos, socio-económicos y culturales) que trascienden los límites de la biología y se integran en la dimensión social.

- La hipótesis según la cual el significado social atribuído a ser hombre y a ser mujer influye diferencialmente en la salud de la población porque genera comportamientos y actitudes que determinan diferentes grados de riesgo y diferentes posibilidades de acceso a los recursos de atención sanitaria.

Dentro del reconocimiento de la multicausalidad de los fenómenos de la salud, el género se incorpora como una categoría más, lo que hace necesario no sólo el análisis y la consideración especial de la mujer sino también la comparación de sus stándares de salud y calidad de vida en relación a los de los hombres, ya que de esta manera es más factible elaborar estrategias para un desarrollo armónico y equitativo entre los sexos.


La mujer y el sector salud

A pesar de los múltiples enfoques que a lo largo de la historia ha tenido el tema de la salud de la mujer hubo un caracter instrumental que siempre se ha mantenido: cuidar la salud de la mujer como un requisito indispensable para producir niños saludables.

Esta percepción de la mujer, centrada en el rol reproductivo como única función, ha hecho que por años el enfoque de atención de su salud haya estado parcializado y sus necesidades y expectativas, asociadas a los múltiples roles que la mujer cumple a lo largo de su vida, hayan sido prácticamente ignoradas. Tampoco han sido tenidas en cuenta las circunstancias derivadas del ambiente social y económico que inciden en la capacidad de la mujer para proteger y promover su propia salud y la de sus familias.

Existe una marcada diferencia entre los perfiles de salud y las demandas de prestaciones sanitarias de los hombres y las mujeres, y las mismas no sólo se manifiestan en términos de exposición a riesgos sino que también ponen en evidencia las relaciones de poder e inequidad con respecto a los recursos para encarar dichos riesgos, proteger la salud e influir políticamente en la dirección del proceso del desarrollo sanitario.

Esta inequidad intergenérica, que se da en los niveles social, económico y político de la mujer es un patrón que atraviesa regiones geográficas, clases sociales, etnias y estados de desarrollo, tal como lo vienen demostrando distintos informes sobre desarrollo humano elaborados por el PNUD (Programa para el Desarrrollo de las Naciones Unidas) y por otros organismos internacionales. Por ese motivo, es indispensable reconocer el riesgo que implica desconocer este hecho y la no menos importante heterogeneidad al interior mismo de la categoría de género e incorporar al análisis el impacto que las variables sociales, económicas y políticas ejercen en las necesidades de las mujeres y en el caracter y la magnitud de las desigualdades inter e intragenéricas.


Morbilidad según edad y sexo

Los daños en salud de la mujer pueden ser medidos a través de distintos indicadores, y una forma de abordarlos, que es tradicional en el sector salud, es a través del análisis de la información disponible sobre morbilidad y mortalidad.

En Argentina, en general, la elaboración de información sobre morbilidad reconoce dificultades importantes que se expresan a nivel de cobertura temática parcial, problemas de integridad y calidad de la información. Las estadísticas corresponden a los egresos hospitalarios que se producen en los establecimientos de salud pertenecientes a dicho subsector.

La información permite reconocer el número de internaciones que se han producido, clasificadas por edad, sexo, diagnóstico y jurisdicción.

La última información disponible sobre Egresos de establecimientos oficiales por Diagnóstico es de 1995 e indica que del total de los mismos el 63% corresponde a mujeres y el 36,4% a egresos masculinos. La diferencia entre estos valores responde a los egresos cuyo sexo no pudo identificarse.

Un poco más de dos tercios de los egresos corresponden a mujeres de 15 a 44 años, lo que demuestra la alta incidencia del parto normal y de los problemas de salud reproductiva. Los principales diagnósticos de egresos para la población femenina son:


- Parto normal (27%)
- Causas obstétricas directas (14,7%).
- Enfermedades quirúrgicas agudas (6,3%).
- Embarazos terminados en abortos (5%).
- Enfermedades del aparato genitourinario (4,7%).
- Otras razones para contactos con servicios (4,4%).
- Enfermedades infecciosas intestinales (3,1%).
- Traumatismos y envenenamientos (2,9%).
- Ciertas afecciones originadas en el período perinatal (entre 2,8%).
- Influenza y Neumonía (2,5%).


El análisis de las causas de internación agrupadas por sexo y edad para los 5 principales diagnósticos de egresos, excluído el parto normal, no presenta diferencias importantes entre sexos para los menores de 4 años. Las diferencias, tanto intra como intergenéricas, sí comienzan a notarse a partir de los 5 años en adelante.

Entre los 15 y los 44 años las principales causas de egresos en las mujeres son las obstétricas y los embarazos terminados en abortos, aunque existen diferencias al considerar tramos etarios más pequeños, por ejemplo entre los 15 y los 34 años prevalecen las enfermedades quirúrgicas agudas y las del aparato genitourinario, mientras que entre los 35 y los 44 surgen los trastornos mentales.

Entre los 45 y los 64 años el principal diagnóstico de egresos son las enfermedades quirúrgicas agudas para ambos sexos. Para las mujeres de 35 a 44 años los problemas de salud mental ocupan la tercera causa de egreso y comienzan a adquirir relevancia los egresos pr tumores malignos y por enfermedades del aparato circulatorio.

Las causas que llevan a la internación de las mujeres entre los 65 y los 74 años no son diferentes de las del tramo anterior. A partir de los 75 años se agudizan los egresos por enfermedades del aparato circulatorio, continúan las hipertensivas de un modo más marcado y comienzan a manifestar su importancia las enfermedades respiratorias y las cerebrovasculares.


Mortalidad según edad y sexo

El análisis de las primeras causas de mortalidad agrupada por edad y sexo, según la ùltima información disponible para el año 1996 en la Dirección de Estadística e Información de Salud del Ministerio de Salud y Acción Social.

Las 5 principales causas de mortalidad de mujeres y hombres difieren en el orden de aparición para algunos grupos d edad y en otros se presenta con especificidad propia, ya sea por sexo o por edad.

Tanto en el período post-natal como en el que va desde el año hasta los 14 años no se observan diferencias significativas, aunque sin embargo resulta de interés destacar que en el primer año y los 4 años la cuarta causa de mortalidad para los varones es por otras violencias y para las mujeres la neumonía e influenza.

Entre los 15 y los 24 años ambos sexos mantienen como las dos primeras causas de mortalidad los accidentes y efectos adversos y otras violencias. Para los hombres, la tercer causa de muerte son los homicidios y la cuarta los suicidios. Para las mujeres, las enfermedades del corazón se ubican como cuarta causa de mortalidad y como quinta los suicidios.

En las mujeres de 25 y 34 años la mortalidad por tumores malignos y las enfermedades del corazón ocupan las 2 primeras causas de mortalidad seguida por accidentes y efectos adversos, las complicaciones del embarazo, parto y puerperio ocpuan el cuarto lugar y la mortalidad por otras violencias desciende pasando a ocupar el quinto lugar.

En el grupo de 35 a 64 años las 3 primeras causas de mortalidad para las mujeres son los tumores malignos, las enfermedades del corazón y las cerebrovasculares. La cuarta causa para las de 35 a 49 años son los accidentes y efectos adversos y quinta la septicemia. Para las mujeres de 50 años y mñas comienza a ocupar este lugar la diabetes mellitus.

Los problemas de salud pública visualizados como específicos en la mujer están asociados a la maternidad, al embarazo adolescente, a la violencia familiar, a la morbimortalidad por infecciones, al sida, a los tumores y a las condiciones del medio ambiente laboral.