Algunas actitudes para eliminar los kilos de más

Por Pecci Saavedra, G.


¿Por qué es usted obesa? Es verdad que existen algunos trastornos endócrinos, pero estas enfermedades son raras y su tratamiento es lo mismo que el de la enfermedad fundamental. Para todas las demás estar demasiado gorda se debe a ingerir más alimento del que el organismo requiere. Entonces ¿cuál es la razón para comer demasiado? Descubrir el porqué, es el primer paso hacia una nueva dieta alimenticia. Aquí le decimos cómo:

La abundancia

Los habitantes del hemisferio occidental están hoy en mejores condiciones económicas que antes y pueden descubrir alimentos más abundantes y exquisitos, especialmente a base de azúcar, que no son esenciales para la salud y también "alimentos para adelgazar" que contienen más calorías que nutrientes. Estas personas también son mucho menos activas que las personas de generaciones pasadas y sus diversiones requieren muy poco gasto de energía.

 

Estilo de vida

Las mujeres en particular tienen la tentación de comer demasiado por el simple hecho de estar en la mayoría de los hogares, a cargo de la cocina. Cuando se están preparando alimentos todos los días es muy fácil estar probando lo que se está cocinando o prepararse un "bocadito". El bocadito precisamente es el mayor culpable de la obesidad moderna.

Sustitutos para la hora del café

Tanto en la oficina como en el hogar tenga a la mano un surtido de alimentos bajos en calorías como el apio, las zanahorias, las manzanas, las naranjas y aun la lechuga, y así evitará la tentación de decirle "sí" a los pasteles, bizcochos y galletas.

Cuando va de compras

Si uno va de compras con hambre, siente deseos de comprar más alimento del que necesita, o de comprar un bizcocho o pastel para comer al momento. Hay que adquirir el hábito de ir de compras después de comer algo de pocas calorías.

 

Cuando prepara comidas

Tome las mismas precauciones que cuando va de compras. Si la cocinera está con hambre cuando comienza a cocinar, le será muy fácil tomar una cucharada de aquí y otra de allí. En vez de hacer esto sería mucho mejor prepararse un té con limón, o tomar jugos.

Las trampas para las mujeres

Siguen siendo los almuerzos familiares, de negocios, etc. Aunque reconocemos que cada día la gente está más consciente de su salud y frecuenta los gimnasios; la tentación de comer y beber en exceso es difícil de vencer, sobretodo cuando se presenta todos los días. La única manera de contrarrestar la tentación es haciendo durar más la bebida e intentar no tocar los alimentos ricos en grasas.

 

El alcohol

El alcohol es una fuente de energía. Aparte de que intoxica el cerebro, su atributo más conocido, el alcohol se transforma en el cuerpo como energía o como grasa almacenada. Un gramo de alcohol equivale a siete calorías, más que una cantidad igual de proteína o carbohidrato.

Adicción

¿Padece usted de una afición desmedida pro ciertas clases de alimentos? El término adicto no es demasiado fuerte para expresar la incapacidad para renunciar a los dulces y a los bizcochos azucarados, los chocolates y las bebidas gaseosas.


Algunas personas obesas engullen el alimento. No lo mastican pro completo y por lo tanto comen en exceso puesto que la satisfacción que derivan de comer, aquello que los psicólogos llaman gratificación oral, es baja.

Por el estilo son personas que siempre están comiendo alguna cosa. A estos también les hace falta la gratificación oral, y si no están masticando goma, bebiendo algo, consumiendo alcohol o un emparedado, entonces matan el tiempo fumando. Este tipo de persona gana peso.

La visita nocturna a la cocina es otro hábito muy común. Uno controla lo que come durante el día pero al llegar la noche la voluntad se derrumba y entonces abrimos el refrigerador o la caja de bizcochos para comer "bocaditos".


El alimento materno es el primer requerimiento que nos es común a todos. Con suficiente alimento no hay hambre. Si uno tiene hambre tiene el temor de que no lo aman. La asociación del alimento con el afecto, la comodidad, el calor y el amor nos acompaña toda la vida. Durante la niñez, a menudo el alimento se proporciona o se retiene como una señal de aprobación o desaprobación. De manera que es durante la niñez cuando se forman los buenos o los malos hábitos de alimentarse.