Si tuviera que definir el stress

Por Pecci Saavedra, G.


Probablemente, después de un tiempo de incómodas vacilaciones, arriesgaría una definición ambigua e imprecisa que lo dejaría bastante insatisfecho.

No se preocupe: a la medicina le ocurre lo mismo. Cuando para describir stress o estrés dice que se trata de un "síndrome general de adaptación", ella misma debe resignarse a una definición que acepta como incompleta, poco específica y demasiado general.

Por lo tanto podemos afirmar, prácticamente, que existe una definición del stress para cada  uno. Es un concepto muy individual.

En síntesis, lo importante es saber ésto: estrés es la suma de tensiones mentales y físicas a que nos somete cada una de las circunstancias de nuestra vida –desde el nacimiento hasta la muerte-, obligándonos a reaccionar de alguna manera, ya sea que dichas circunstancias representen hechos deseables y beneficiosos o indeseables y perjudiciales. Cuando esas reacciones o respuestas resultan insuficientes o inadecuadas, las tensiones que las generaron no son completamente neutralizadas, completamente dispersadas, y van acumulándose como un sedimento, como una verdadera sobrecarga que termina obrando negativamente y con distintos grados de intensidad e importancia sobre nuestra salud orgánica y/o psíquica.

 

Puede decirse, entonces, que el stress perjudicial se manifiesta cuando queda alterado el equilibrio de la relación

 

 

cantidad de tensión < > calidad de respuesta.