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Lactancia materna, más argumentos a favor Por Pecci Saavedra, G.
El
niño nace con todo un sistema que lo dispone para mamar . En efecto, la
forma de la mandíbula , la dirección en que se disponen los músculos
implicados y otras circunstancias como la ausencia de dientes , favorecen
los movimientos mandibulares hacia adelante y hacia atrás, lo que significa
que en este acto el niño no solo" succiona" como comúnmente se
cree, sino que " ordeña" en el sentido más literal el pecho de
su madre con movimientos de la mandíbula de avance y retroceso , y este
ejercicio continuo prepara sus músculos masticatorios , y todo su sistema ,
que van adquiriendo el tono y desarrollo necesarios para cuando aparezcan
los primeros dientes. En este sentido, la lactancia es la mejor preparación
para una correcta masticación en el futuro. El
otro hecho que queríamos comentar , es que la lactancia materna refuerza y
mantiene el circuito de respiración nasal fisiológico, ya que el niño al
mamar respira por la nariz al contar con una perfecta coordinación que le
permite respirar, ordeñar y deglutir rítmicamente sin necesidad de soltar
el pezón. A esto podemos añadir que las defensas que pasan al niño a
través de la leche materna lo protegen, entre otras cosas, contra
frecuentes resfriados que suelen acompañarse de secreción mucosa que
obstruye las fosas nasales dificultando la respiración por esta vía. ¿Pero
es tan importante que el niño respire por la nariz? : La
respiración nasal es fundamental para el correcto desarrollo craneofacial
ya que el paso de aire por las fosas nasales es un estímulo para el
desarrollo espacial de dichas fosas, que se relacionan íntimamente con el
maxilar superior, el techo de la boca. De ahí que un niño que respira por
la boca (respirador oral) tenga con frecuencia problemas masticatorios. En
conclusión:
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