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Cuando la angustia ve todo negro Por Pecci Saavedra, G.
Una canción dice “plantada por tu historia acabada y de frente a ti, la
enorme cuesta arriba”. Cuando el final del mundo parece estar tan cerca,
mirando como sufrimos los últimos minutos. La angustia, tan fuerte ante
nosotras, tan difícil de vencer o de ignorar. Hay muchos motivos que nos
pueden llevar a ese pozo, y muchas las soluciones que podemos encontrar para
huir de ella. Pero, es tan difícil el camino... Llenando
sensaciones Pero
hay que saciar este vacío con algo. Cada una reacciona de una manera
diferente y lo asimila como puede. Algunas nos hacemos más daño, otras
logramos dominarlo con excepcional gracia. Pero a todas nos cuesta
superarlo. El peor error es tratar de borrar las penas, y cubrirlas con
“suplementos”. Recurrimos a los consuelos como el chocolate que prometen
curar todas las penas. NO, ¡controlate! Llenar tus agujeros no sirve si no
logras saciarte con las verdaderas soluciones a tu alcance. Abriendo
el camino No cierran los números para llegar a fin de mes, hay problemas en casa, llevas a cuestas un gran secreto,... Cualquier cosa puede perturbarte y angustiarte. Pero es fruto de los sentimientos. No es la cabeza la que regula en este momento, estamos poseídas por un inconsciente que no nos deja razonar y entorpece cualquier esbozo de lucidez. Llevamos
esta carga tan pesada que se nublan las ideas por sensaciones de impotencia
y soledad. Dejá de lado por cinco minutos todos los sentimientos incluidos
en el problema, y pensá que le aconsejarías a una amiga en tu misma
situación. La objetividad, clave en estos momentos de angustia, es tu única
aliada en este momento. No
te preocupes, esto es solo un momento de oscuridad. Y si siempre dejó de
llover, también pasaran estas penas. Quizás ni hoy ni mañana, pero en
poco tiempo el camino se abrirá claramente ante ti. Pero hay algo que debes
aprender o recordar en estos momento: mantené tu mente clara y con
pensamientos positivos. ¡¡¡No dejes que nada te turbe ni enloquezca!!!
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