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Infecciones
por Transmisión Sexual
Por
Pecci Saavedra
Desde
1995, en el Reino Unido han aumentado considerablemente las infecciones
bacterianas, sobre todo las provocadas por chlamydias y la gonorrea. En ese
país, dicen los autores, la mayoría de los casos de ITS son tratados por
los médicos clínicos quienes se ven sobrecargados de trabajo por el
aumento de estos casos.
Los índices de ITS mayores se
observan principalmente en el grupo de 15 a 25 años. Según los
especialistas en enfermedades de transmisión sexual (ETS) de la Facultad de
Medicina de la Universidad de Londres, en colaboración con colegas
australianos, si bien hay tests nuevos que permiten el screening, la
detección temprana y la prevención de estas infecciones -- sobre todo por
Chlamydia trachomatis, virus del herpes simple y papilomavirus humano-- en
su mayor parte se usan para la investigación, sin que todavía hayan
llegado a usarse en la práctica clínica de rutina.
Chlamydia
Esta bacteria, causante de enfermedad inflamatoria pelviana, es la más
diagnosticada en el mundo desarrollado. Desde 1996, dicen los autores, las
infecciones genitourinarias atendidas en los consultorios de medicina
genitourinaria del Reino Unido aumentaron el 61%.
El uso de las pruebas de inmunoensayo para el antígeno de las chlamydias y
las pruebas de amplificación del ácido nucleico (incluidas la reacción en
cadena de la polimerasa, la reacción en cadena de la ligasa y las pruebas
de amplificación mediadas por transcripción), con una sensibilidad del 90%
(sin constituir por ello el estándar de oro), permiten estudiar gran
número de muestras, pero su uso para el screening de grupos comunitarios es
limitado, porque su valor predictivo es bajo en las poblaciones con baja
prevalencia de la infección.
Estas técnicas pueden hacerse sin examen genital, con muestras de orina
(tiene mayor sensibilidad en los hombres por la dificultad de recoger
secreción uretral) y de secreción vaginal (mejor sensibilidad en las
mujeres). Los procedimientos en las muestras de orina requieren tiempo por
lo que se aconseja mantener la cadena de frío en el laboratorio.
En 1998, el Main Report of the Chief Medical Officer´s Expert Advisory
Group Chlamydia trachomatis, del Departamento de Salud de Londres, propuso
extender las pruebas para Chlamydia en todo el Reino Unido de manera de
incluir a todos los pacientes que concurren a los consultorios clínicos,
con síntomas o sin ellos, y a todas las mujeres que deseen llevar su
embarazo a término. También a todas las personas menores de 25 años con
actividad sexual y a las mayores de 25 años con una nueva pareja sexual en
el año precedente. Como su implementación es problemática, en la
actualidad se está llevando a cabo un trabajo para determinar el valor del
screening ocasional en los grupos de alto riesgo que concurren a los
consultorios de atención primaria y el mejor manejo de los pacientes.
Por otra parte, el tratamiento solo del caso índice sin extenderlo a la
pareja sexual lleva a una tasa elevada de reinfección lo que obliga a
tratar a la pareja y los contactos del paciente. Todavía queda por
establecer cuál es la mejor manera de lograrlo y si se excluye o no a los
hombres del screening.
De acuerdo con los autores, el problema de la falla terapéutica secundario
a la falta de colaboración puede subsanarse con una sola toma de 1 g de
azitromicina (es útil para la Chlamydia y otras uretritis no gonocóccicas)
pero es más caro que un curso de 7 días de doxiciclina. Pero en este caso,
agregan, también es un problema la compliance requerida durante los 7
días. Por lo tanto, una estrategia terapéutica es hacer el tratamiento de
1 sola dosis en los casos donde se duda de la compliance.
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