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Hidratación
durante la actividad física
El
agua es un componente fundamental de nuestro organismo porque participa en
todas las reacciones de nuestro organismo. Aproximadamente
el 60 % del peso de una persona es agua. Esta no se encuentra en todos
los tejidos en la misma cantidad. Así, los músculos contienen un 70
–75 % de agua mientras que el tejido graso solo un 10 – 15%.
Por esto un deportista tendrá un alto porcentaje de agua en su
organismo, mientras que una persona obesa o con sobrepeso, al ser
mayor su contenido graso, menor es la cantidad de liquido que posee, con lo
cual, frente a la realización de actividad física intensa, mayor es el
riesgo de deshidratación por medio del sudor, si esa agua que se
pierde no es repuesta en forma adecuada. Por otra
parte, no es posible hacer acopio de agua, ya que el exceso se elimina
por orina, por el contrario es posible que el organismo se deshidrate
por un desequilibrio entre lo que se ingiere y lo que se pierde, lo que
convierte al agua en un componente fundamental e infaltable en la dieta. Una situación especial es la realización de actividad física ya que se producen una gran cantidad de reacciones en las cuales el agua se encuentra como componente fundamental. Por un lado el agua transporta nutrientes al músculo necesario para la producción de energía, por otro retira las toxinas que en él producen como consecuencia de las contracciones musculares. Además el
ejercicio produce calor, a mayor intensidad de ejercicio mayor producción
de calor, que debe ser retirada de nuestro organismo ya que de no ser así
aumentaría la temperatura central del cuerpo produciendo una disminución
del rendimiento y una rápida aparición de fatiga. En sesiones
de ejercicio prolongadas y con altas intensidades se produce perdidas de
agua a través de sudor (que dependiendo de la actividad y de la intensidad
pueden llegar a 2 litros en deportistas de alto rendimiento), necesario para
retirar el calor originado por las contracciones musculares. De no reponerse
este liquido perdido, disminuirá la cantidad del mismo en nuestro
organismo, lo que puede traer como consecuencia por un lado, la disminución
en el transporte de sustratos y oxigeno hacia los músculos (que es
necesario para producir energía) y por otro una menor retirada de desechos
incluyendo el calor generado, lo cual disminuye la transmisión de calor
hacia la piel aumentando la temperatura del organismo y produciendo fatiga. Resulta de
gran importancia la ingestión de agua durante la realización de actividad
física. La cantidad y el tipo de nutrientes que deben reponerse varían
según la actividad que se realice y el tiempo que dure la misma, pero en
cualquier tipo de actividad (sea alto rendimiento o solo recreativo), el
agua es un nutriente fundamental. En
términos generales, la ingestión de pequeñas cantidades de liquido en
forma continua cada 20 - 30 minutos produce un aumento de la temperatura
corporal mas lento y un retraso en la aparición de fatiga. No es
conveniente esperar la aparición de sed, ya que esta es un reflejo
tardío, generalmente cuando esta aparece existe en el organismo una perdida
de peso del 2 %. En
conclusión, es fundamental mantener una buena hidratación durante la
realización de actividad física, para poder proveer a los músculos de los
sustratos necesarios así como también para eliminar las toxinas que en el
se producen.
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