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La
luz solar, como fuente de vitamina D
La exposición a la luz solar ayuda a tener buenos niveles de esta vitamina
La
vitamina D pertenece al grupo de las liposolubles (solubles en grasas) que
posee múltiples e importantisimas funciones (muchas relacionadas con el
calcio)en nuestro organismo. Básicamente, es sintetizada en el riñón y
actúa en muchos tejidos, con especial importancia en intestino y
hueso ya que favorece la absorción intestinal de calcio y su movilización
en el hueso y también a nivel del riñón disminuye la excreción de este
mineral. Esta
vitamina también participa en la inmunidad (sistema de defensa),
reproducción, secreción de insulina, etc. Entonces,
por todas las funciones que esta tiene, resulta importante tanto su consumo
como una correcta exposición al sol. El déficit de esta vitamina puede
provocar la aparición de enfermedades como la osteomalacia (debilidad
y deformaciones en los huesos) en adultos y raquitismo en los niños
(debilidad de los huesos por falta de calcio que no puede soportar su propio
peso y produce un signo característico de piernas arqueadas). Esto puede
ocurrir en personas, como se dijo anteriormente, que no consumen la cantidad
suficiente de esta vitamina o por escasa exposición al sol ya sea por
habitar en zonas australes como Usuahia o por el color oscuro de la piel o
por usar muchas ropas (ejemplo mujeres musulmanas). La
exposición breve de la cara, brazos y manos a la luz solar en forma casual
parece ser suficiente. Se
debe ser cuidadosos porque la excesiva ingestión de vitamina D puede
producir cálculos renales, aumento del calcio a nivel de la sangre,
hueso etc. Tanto el exceso como la falta pueden ser peligrosas.
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