La luz solar, como fuente de vitamina D
             
 Por
Betiana La Civita 


 

La exposición a la luz solar ayuda a tener buenos niveles de esta vitamina

 La vitamina D puede obtenerse de los alimentos como huevos y lácteos en bajas cantidades, pero puede ser importante en lácteos fortificados. Otra fuente importante de esta es el sol. A través de la exposición a la luz solar se producen diversas reacciones que permiten transformar a la Vitamina D de su forma inactiva a la activa. Así, la cantidad de vitamina D presente en el organismo, dependerá de la cantidad ingerida y de la exposición solar

La vitamina D pertenece al grupo de las liposolubles (solubles en grasas) que posee múltiples e importantisimas funciones (muchas relacionadas con el calcio)en nuestro organismo. Básicamente, es sintetizada en el riñón y actúa en muchos  tejidos, con especial importancia en intestino y hueso ya que favorece la absorción intestinal de calcio y su movilización en el hueso y también a nivel del riñón disminuye la excreción de este mineral.

Esta vitamina también participa en la inmunidad (sistema de defensa), reproducción, secreción de insulina, etc.

Entonces, por todas las funciones que esta tiene, resulta importante tanto su consumo como una correcta exposición al sol. El déficit de esta vitamina puede provocar la  aparición de enfermedades como la osteomalacia (debilidad y deformaciones en los huesos) en adultos y raquitismo en los niños (debilidad de los huesos por falta de calcio que no puede soportar su propio peso y produce un signo característico de piernas arqueadas). Esto puede ocurrir en personas, como se dijo anteriormente, que no consumen la cantidad suficiente de esta vitamina o por escasa exposición al sol ya sea por habitar en zonas australes como Usuahia o por el color oscuro de la piel o por usar muchas ropas (ejemplo mujeres musulmanas).

La exposición breve de la cara, brazos y manos a la luz solar en forma casual parece ser suficiente.

Se debe ser cuidadosos porque la excesiva ingestión de vitamina D puede producir  cálculos renales, aumento del calcio a nivel de la sangre, hueso etc. Tanto el exceso como la falta pueden ser peligrosas.