Las Dietas más Conocidas. Ventajas y desventajas
             
 Por Betiana La Civita


Muchas dietas y métodos milagrosos pasan a menudo por nuestras manos intentando dar la solución definitiva a esos indeseables “kilitos” de más. Pero si las analizamos con detalle, muchas de ellas pueden traernos serios problemas para  la salud, mas  allá de no aportar resultados duraderos.

Aquí van algunas de ellas:

• Dieta cetogénica: es una dieta que se basa en la restricción (al comienzo) de hidratos de carbono con ingestión a demanda de alimentos ricos en grasas y  proteínas. Se basa en la producción de cetonas que producirían una disminución del apetito por acción de las mismas. Al someterse a estudio esta  dieta no se logro comprobar un importante efecto reductor del apetito. Se logra una importante perdida de peso por mayor eliminación de líquidos por la baja ingestión de hidratos de carbono, pero no por perdida de tejido adiposo. No  es una dieta para realizar por cualquier persona ya que contiene una importante cantidad de colesterol, grasas saturadas y sodio. Desventajas: no proporciona cambios en las malas conductas  alimentarias por lo cual la recuperación de peso es muy factible en un corto periodo, alta ingestión de colesterol y grasas saturadas, disarmonía es la proporción de nutrientes, escaso aporte de vitaminas y minerales, riesgo de deshidratación. No es nutricionalmente aceptable. Ventajas: se pierde peso rápidamente por mayor excreción de orina, mayor sensación de saciedad por el alto porcentaje de grasas

• Dietas de un solo alimento: algunas de las mas conocidas son la “dieta del pomelo”, “dieta del limón”, “dieta del helado” que se basan en la  ingestión casi exclusiva de un alimento otorgándole a este propiedades de aumentar el metabolismo.  La efectividad radica en la restricción de la variedad, con lo que se logra una reducción del  valor calórico total. Desventajas: no logran conductas positivas con respecto a hábitos alimentarios y son nutricionalmente incompletas.

• Dieta del Dr. Atkins: son dietas muy bajas en hidratos de carbono y ricas en proteínas que se basan en la acción dinámica especifica de las proteínas (energía necesaria para metabolizar este nutriente) y por el efecto anorexigeno de la cetosis que produce. Según Atkins existe una hormona movilizadora de grasas capaz de producir notables adelgazamiento, pero aun no  ha sido detectada. Desventajas: es pobre en fibra y algunas vitaminas y minerales, rica en grasas, purinas (peligroso para personas con gota). Puede producir vómitos, nauseas, fatiga, apatía por la producción excesiva de cetonas. No produce cambios en la conducta alimentaria, puede producir sobrecarga a nivel renal y riesgo de aumento del  ácido úrico. La Asociación Americana de Dietistas considera a las dietas bajas en hidratos de carbono riesgosas para la salud.

• Dieta de Scardalle: realizada por el Dr. Tarnower.  Propone una importante perdida de peso en  15 días (10 kg.) con una dieta de 14 días que es continuada por 14 días de “libertad” (que no es tal libertad ya que continua la restricción) Aporta 100 kcal por día con una proporción de proteínas de 43% del valor calórico total (actualmente la recomendación de la Asociación Dietética Americana  es que las proteínas aporten entre 12 y 20% del valor calórico total en un individuo sano). Aporta un muy bajo porcentaje de grasas (22.5%), lo que induce a la lipólisis y  cetosis (ídem efecto a la dieta cetogénica y del Dr. Atkins). Muy bajo aporte de hidratos de carbono. Se realiza durante 15 días  y en los próximos días, aunque dice  que la dieta se libera, continua con un valor calórico de 1500-1700 kcal. Cuando se suben 2 kg se debe regresar a la primera fase.

• Dieta de Linn: una de las peores dietas, produjo diarrea, vértigo, caída de cabello, debilidad muscular, arritmia, etc. incluso muerte. Se basa en un hidrolizado proteico obtenido de uñas, cuernos, cuero y pezuñas vacunas. En un estudio publicado por el New England Journal of Medicine se contabilizaron 15 muertes súbitas por esta dieta, solo en Estados Unidos.

 

Existen muchisimas otras dietas las cuales aseguran “el milagro” de perder esos molestos kilos que son distribuidas en revistas o a través del boca en boca, pero debemos pensar que si alguna de estas dietas fuera tan efectiva como se promueven, la epidemia de la obesidad y sobrepeso, que se encuentra en notorio aumento en los últimos tiempos, estaría solucionada, lo cual dista mucho de ser así. Cada día hay mas personas diagnosticadas con sobrepeso y obesidad por la vida actual y su vertiginoso ritmo.

No existe NINGUN plan milagroso, solo proporcionan cambios temporarios. El único y real secreto se encuentra en un plan de alimentación personalizado, equilibrado y proporcionado, adecuado, completo y  que promueva el cambio de los malos hábitos alimentarios, acompañado, obviamente, por actividad física programada y regular. No es imposible, solo se necesita planificarlo y ser constante para lograr un optimo estado de salud.

  

Fuentes:

Técnica Dietoterapica. Longo-Navarro

Fisiopatologia y Clínica de la Nutrición. Braier.

Nutrición y Dietoterapia de Krause