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La
Nutrición y las Defensas
El
déficit nutricional conduce a una mayor susceptibilidad a infecciones, y
estas a su vez condicionan un mal estado nutricional (las reiteradas
enfermedades provocan un deterioro en el estado nutricional del individuo). El
funcionamiento de muchas células del sistema inmune dependen para su
correcto funcionamiento de varios factores como cofactores entre los
que encontramos el Zinc, Hierro, Vitamina B6 y otros. ·
Malnutrición Calórica proteica: los primeros estudios para determinar la
relación entre nutrición e inmunidad se llevaron a cabo en niños con
desnutrición, observándose que la desnutrición y la infección están íntimamente
relacionadas, agravando una a la otra. En la desnutrición la mayoría de
los mecanismos de defensa están bloqueados. ·
Zinc: la deficiencia adquirida o heredada de Zinc esta íntimamente
relacionada con una disminución de la capacidad de defensa por parte
del organismo (perdida de la función T colaboradora, disminución en la
respuesta de hipersensibilidad cutánea, etc). También se observo que el
suplemento diario con 150 mg de Zinc produce también una disminución de
los linfocitos y fagocitos (ambas células del sistema inmune). ·
Cobre: por lo general el déficit de este mineral esta asociada con la
malnutrición calorico-proteica. En animales alimentados con una dieta
carente en cobre se observo una mayor susceptibilidad a infecciones,
particularmente a la salmonella. ·
Hierro: El hierro es un mineral necesario para el crecimiento bacteriano (se
debe ser cuidadoso en la suplementación con hierro en personas infectadas)
pero con el déficit de este se encuentra reducida la capacidad bactericida
y la proliferación de linfocitos. ·
Selenio: es co-factor de una enzima llamada glutation peroxidasa que
participa en los procesos de protección celular. Su défecit produce la
depresión del sistema inmune, comprobándose que los suplementos tienen un
efecto estimulante sobre el sistema inmune. Pero debe tenerse en cuenta su
elevada toxicidad por lo tanto se desaconseja el uso de suplementos en
forma indiscriminada. ·
Magnesio: este mineral tiene un importante rol en el desarrollo, distribución
y actividad de las células inmunes. El déficit de este mineral es raro en
el hombre, pero se puede observar en alcohólicos, enfermedades
cardiovasculares y con el uso de determinados medicamentos. Su défecit
produce depresión del sistema inmune. ·
Vitaminas A y Carotenoides: el déficit de esta vitamina reduce la
capacidad de defensa pero también la ingesta excesiva deprimen al
sistema inmune. Los Carotenos tienen importantes funciones en la regulación
del sistema inmune a través de mecanismos distintos de la Vitamina A
y podrían ser eficaces en la inmunidad contra los tumores. Los
Betacarotenos actuarían a través de su poder antioxidante. ·
Vitamina E: su déficit produce depresión del sistema inmune celular
y de la síntesis de anticuerpos a través de su efecto antioxidante. ·
Vitamina B6: su défecit produce severos cambios él la respuesta
inmune en animales. ·
Vitamina C: su disminución se asocia a una disminución de la
capacidad bactericida y un retardo en el funcionamiento. En
general se puede observar que el déficit de los distintos nutrientes se
traduce en una reducción de la capacidad de defensa de nuestro organismo,
por lo cual para tener bien nuestras defensas es fundamental estar
correctamente nutridos. Es difícil encontrar el déficit de un solo
nutriente, ya que la desnutrición de calorías y proteínas van
unidas al déficit de los otros nutrientes. Pero la suplementación en forma
arbitraria y excesiva puede traer, al igual que el déficit, disminución de
las defensas. Una
buena alimentación en forma equilibrada brinda todos los nutrientes
necesarios para tener buenas defensas y evitar así la aparición de
enfermedades. |