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Grasas: Utilizacion en Dietas para Alto rendimiento deportivo Por Betiana La Civita
Es así, que en ejercicios de
baja intensidad (25% del VO2 máximo) casi toda la energía proviene
de la grasa. A medida que la intensidad del ejercicio aumenta el sustrato
para la obtención de energía cambia hacia los hidratos de carbono, así,
al 65% del VO2 max la grasa provee un 50% de energía, a mayor intensidad
(85% la contribución de las grasas con respecto a los hidratos es mucha
menor. Existen varios aspectos del
metabolismo de las grasas que son muy importantes con respecto a la
actividad física. Estos deben ser tenidos en cuenta antes de introducirnos
en la dieta propiamente dicha: ·
las grasas solo pueden utilizarse bajo condiciones aeróbicas ·
la grasa debe ser transportada desde los deposito hacia el músculo y debe
ser introducida en él porque la célula muscular solo la almacena en pequeñas
cantidades ·
la utilización de las grasas durante la realización de actividad física
depende fundamentalmente, de la intensidad y duración del mismo (entre
otros factores como puede ser el sexo, la dieta previa, etc). Cuando la
intensidad es alta y la duración menor la principal fuente de
energía son los hidratos y el aporte de grasas es bajo. A medida que
la intensidad disminuye y aumenta la duración la contribución de las
grasas al aporte de energía es mayor. DietaEl porcentaje de aporte de las
grasas a la dieta del deportista aconsejado esta entre el 20-30% del valor
calórico total diario, con un aporte de ácidos grasos esenciales
(linoleico, linolenico) entre 6-8 gr (1 al 7% del valor calórico total
diario). Con respecto a las grasas saturadas (osea grasas de origen animal)
este se debe aportar en un porcentaje menor al 10% (del aporte energético
total diario). El colesterol ingerido
debe ser menor a 300 mg por día. El plan de alimentación con
estas características puede lograrse en buena parte consumiendo
carnes magras (pescado, cortes vacunos magros y pollo sin piel), y comidas
elaboradas bajas en grasas, limitando el consumo de fritos y alimentos con
altos porcentajes de grasas. Las necesidades de ácidos
grasos esenciales se logra con el consumo de aceites vegetales puros como el
de maíz, oliva, girasol. Además esto permite lograr un buen equilibrio
entre grasas polinsaturadas/saturadas. Variaciones en la dieta diaria
pueden producir variaciones en la elección de sustrato como fuente de
energía. Por ejemplo cuando la dieta es baja en hidratos y muy rica en
grasas, el cociente respiratorio en reposo es muy bajo y permanece así
durante el ejercicio, indicando un mayor uso de grasa como fuente de energía
con un ahorro del glucógeno muscular. Pero esto presenta el riesgo de un
aumento del compartimento graso del organismo y del peso corporal. Dietas muy altas en grasas: Se han demostrado muchos
beneficios del empleo de dietas con alto contenido de grasas en la dieta de
los deportistas de alto rendimiento (ultramaratones, triatlones en distancia
½ o 1 Ironman), pero existen inconvenientes durante el tiempo que se sigue
la dieta ya que al tiempo se realiza un ejercicio agotador, produciéndose
fatiga, la alimentación es poco apetitosa y de alta sensación de saciedad,
provocando una menor ingesta con lo cual el aporte nutricional disminuye. Algunos estudios han
demostrado, como se dijo anteriormente, que dietas altas en grasas por un
prolongado tiempo, reduce el uso de hidratos como fuente energética
aumentando la de las grasas. Esto ocurre sin una disminución del
rendimiento en ejercicios de moderada o baja intensidad, observándose
incluso un ahorro del glucógeno muscular. Esto marca una adaptacion del músculo
a la dieta rica en grasas. Esta adaptacion (mejor capacidad e utilidad
de las grasas como sustrato en ejercicios prolongados de moderada o baja
intensidad) parece ser una mejora, sin embargo esto puede ocasionar una
disminución en las reservas de glucógeno muscular, ocasionando un bajo
rendimiento. Además estas dietas pueden ocasionar bajas en el sistema
inmune, alteraciones negativas en el perfil lipídico (factor de riesgo
cardiovascular), resistencia a la insulina en el hígado, etc. Estas dietas muy altas en
grasas son utilizadas durante el periodo preparatorio de competencias
mayores a 3 horas (triatlones, ultramaraton, etc), en las cuales se realiza
una diet muy rica en hidratos de carbono durante la mayor parte del año,
pero 2 semanas antes de la competición estos se disminuyen y se consumen un
mayor porcentaje de grasas durante 5-7 días seguida de 2-3 días de recarga
de carbohidratos. Con esto se logra un agotamiento de las reservas de
glucógeno durante el periodo de alto consumo de grasas, seguido a lo cual
se logra una supercompensacion de carbohidratos por lo que se acumula un
mayor porcentaje de glucógeno muscular previo a la competencia. Pero como se dijo anteriormente
el periodo con un alto porcentaje de grasas suele ser poco aceptado, con una
alta sensación de saciedad y como consecuencia la ingesta total de
alimentos se vería afectada. Esto se refleja en la cantidad de calorías y
proteínas ingeridas. Por lo tanto, para las
competencias semanales se sugiere seguir una dieta mixta y aumentar la carga
de carbohidratos de la dieta al 70-80% del aporte calórico total de 2 a 3 días
previos. Usos de las grasas en la competencia1.
Comida antes de la competencia: debe ser baja en grasas visibles y en
alimentos que las contengan porque las grasas poseen una lenta digestión.
Si se consumen menos de 4 horas antes pueden producir sensación
de llenura, agrieras y malestar gastrointestinal con un efecto negativo
sobre el rendimiento. Se debe utilizar grasas de aceites vegetales y en baja
proporción. 2.
Durante la competencia: en competencias de corta y mediana duración no se
recomiendan el consumo de grasa. En competencias de muy larga duración
(triatlon en distancia Ironman, sky a campo traviesa, etc) pueden ser de
utilidad pequeñas cantidades de grasas (10 gr/hora por ejemplo con el
consumo de barras energéticas) produciendo un efecto ahorrador de glucógeno,
y aporta además energía para calmar la sensación de hambre. 3.
Después de la competencia: se debe seguir un orden para la administración
de sustratos para favorecer la recuperación del músculo y de los depósitos
de glucógeno. Primero bebidas hidratantes, luego líquidos con
carbohidratos de alto y mediano índice glucemico, alimentos sólidos
fuentes de carbohidratos y finalmente proteínas y grasas. Las grasas son
las ultimas que e reponen porque la alta saciedad que producen impide el
consumo de otros alimentos y bebidos (ricas por ejemplo en hidratos). Además,
el deportista generalmente se encuentra inapetente luego de estas largas
competencias. Se debe recordar lo
siguiente” No existen alimentos que ingeridos varias horas antes de la
actividad física, puedan conducir a actividades superiores”, “Una
nutrición adecuada es una tarea de todo el año” Fuente: “Grasas y su
utilizacion en en alto rendimiento deportivo”, Garcia Morales ,G I.
Lecturas sobre Nutricion. Vol 7 N°3 Septimbre 2000
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