Cuidarse de la Obesidad desde Niños

Lic. Betiana La Civita


Desde 1998 la OMS declaro a la obesidad como una epidemia global que crece día a día. Los niños no están exentos. Una intervención temprana es más efectiva. 

En 1998, la OMS declaro a la obesidad como una epidemia global que incluye adultos y niños. Al resultar muy poco alentadores los planes de descenso de peso vuelve fundamental la prevención para reducir el impacto de la obesidad en la sociedad.

Resulta fundamental comenzar desde la infancia el cuidado para prevenir la obesidad estimulando un estilo de vida más saludable. Según numerosos estudios la familiares e principal factor ambiental que influye en el peso, mientras que la escuela es una excelente oportunidad para realizar estrategias de prevención.

La prevalencia de obesidad y sobrepeso en el mundo están en aumento. En los últimos 20 años la prevalencia en algunos países se ha duplicado e incluso en otros sé a triplicado. Nuestro país no escapa a esa tendencia, y en él convive además de la obesidad la desnutrición.

La obesidad en niños entraña muchísimos riesgos y problemas, incluso riesgos para el futuro de esos niños.

Uno de esos problemas son los psicológicos, ya que los niños con sobrepeso son más susceptibles a tener trastornos de este tipo que pueden persistir en la edad adulta.

A los 6 años los niños ya han captado el mensaje social de que ser gordo y algunos niños con sobrepeso son rechazados y marginados socialmente o desarrollan una imagen corporal distorsionada. La obesidad persistente en la infancia se asocia con un estilo de vida que favorece el desarrollo de otras enfermedades como las cardiovasculares, diabetes tipo II (ahora también se presenta en niños), osteoartritis, canceres de mama y digestivos, desordenes de la piel, agravamiento de las enfermedades reumática, asma y otros problemas respiratorios.

La obesidad infantil aumenta el riesgo de hiperinsulinismo (aumento de la concentración de insulina en sangre), hipertensión y trastornos de lípidos en sangre en la niñez.

Los niños con sobrepeso presentan el doble de posibilidad que el resto de continuar con su obesidad durante la adultez. Hay muchas evidencias que muestran que tener sobrepeso en la niñez o algún padre obeso, ya sea por causas ambientales o genéticas, aumenta el riesgo de obesidad en la adultez.

Si se realizan intervenciones adecuadas en edades tempranas la obesidad en la edad adulta puede prevenirse.

Como se enuncio anteriormente la intervención es mejor cuado más precoz es, por ejemplo comenzando con los niños de 5 a 12 años. Muchas veces se cree que es fundamental llevar a estos niños a realizar dietas bajas en calorías. Esto actualmente esta desaconsejado. Por el contrario se recomiendan planes de alimentación que incluyan la educación en cuanto que comer.

Una dieta muy utilizada es la del semáforo, en la cual se enseña con el color verde que alimentos pueden comerse en forma libre por ser bajos en calorías, en amarillo aquellos que deben consumirse con moderación y en rojo aquellos que pueden consumirse muy esporádicamente.

En la niñez tenemos un factor muy positivo, que se pierde en la edad adulta que es el crecimiento, por lo cual lo que se busca es mantener el peso del niño o reducir mucho su velocidad de crecimiento en espera del aumento de la talla. Este tipo de programas tienen mucha mas aceptación, son más saludables y exitosos que las dietas de restricción tradicionalmente se plantean, especialmente en adultos.

Otro pilar del tratamiento, tanto en la adultez como en la niñez es la realización de ejercicios. Pero en este punto resulta fundamental responder a los gustos personales (dentro de los ejercicios aeróbicos) de los niños para lograr adhesión al mismo, siempre se debe buscar deportes o ejercicios que los niños les agrade, de otra forma se aburrirán y los abandonaran. Además de la actividad física, es necesario reforzar una disminución de las actividades sedentarias, por ejemplo una reducción de las horas en las cuales miran televisión o juegan con la computadora.

Se debe recordar que en recientes estudios se comprobó que mirar mas de tres horas diarias de televisión o jugara la computadora, aumenta un 2% el riego de obesidad en niños, ya que incita a los malos hábitos alimentarios como el consumo de comidas poco saludables, bebidas azucaradas y a no realizar ejercicio.

Otro punto necesario en el tratamiento de la obesidad en la niñez, es lograr unir a la familia al tratamiento para que el niño no se sienta excluido y también para re educar a los padres y a la familia completa y disminuir así el amiente obesigénico en los cuales suelen estar inmersos estos niños.


En resumen aquí van los puntos más importantes:

• Los niños obesos más chicos deben mantener o aumentar a menor velocidad su peso en lugar de buscar un descenso del mismo
• Es mejor inculcar hábitos alimentarios saludables en lugar de imponer dietas restrictivas 
• Es muy aconsejable estimular la realización de actividad física y la disminución de las horas que pasan frente al TV o a la computadora.
• Debe integrarse a la familia a una forma de comer más saludable.



Lic. Betiana La Civita.

Nutricionista