Sal para deportistas

Por Bettiana La Civitta


En deportistas, además de cuidar la ingesta de líquidos, en competencias y entrenamientos, es importante controlar el aporte de sodio.

Está comprobado que la ingesta excesiva de sal o cloruro de sodio es riesgoso para la salud.

Las necesidades de sal sin embargo difieren enormemente entre la población en general y los deportistas.

En sujetos sedentarios que no tienen una gran producción de sudor, las principales perdidas de sodio se realizan por la orina. Sumadas con la eliminación por piel y heces, estas no sobrepasan 1 a 2 gr de sodio o el equivalente a 3 o 4 gr de sal por día.

Se ha demostrado que la dieta de un adulto occidental sobrepasa mucho estas perdidas normales, ya que contiene habitualmente entre 8 y 12 gr de sal por día, lo que explica la alta incidencia de hipertensión arterial en la población.

Se aconseja para adultos sedentarios de 4 a 6 grs de sal por día como medida saludable.

La población de deportistas es totalmente diferente. Los sujetos físicamente activos requieren más sodio por las perdidas que se producen por sudor. Estas tienen una amplia variación dependiendo de la sudoración de cada deportista y la cantidad de sodio en el sudor, que también es variable y se reduce en la medida que el deportista se aclimatiza.

En sujetos medianamente adaptados al calor 1 litro de sudor posee habitualmente 2,5 gr de sal que equivale a 1 gr de sodio. Por ejemplo un entrenamiento de 2 hs se puede eliminar 2 a 3 lts de sudor lo que equivale a 5 a 7 grs de sal que representa el doble de pérdida que un individuo sedentario.
Por esta razón un deportista que entrena regularmente debe adicionar sal libremente a sus alimentos y consumir líquidos con una cantidad adecuada de sal durante sus sesiones de ejercicio para cubrir sus necesidades diarias de sodio.

En un estudio publicada en 2005 realizado durante la maratón de Boston del año 2002, se controlo a un grupo de corredores entre los que se encontró un 13% de hiponatremia (concentraciones baja de sodio en sangre), seguramente por un inadecuado consumo de sal en sus bebidas deportivas. Tanto la deshidratación como la hiponatremia son perjudiciales para la performance deportiva. Por este motivo los deportistas, además de cuidar la ingesta de líquidos durante competencias y entrenamientos deberán vigilar la composición de las mismas, incluyendo sodio para reponer las perdidas producidas en el sudor y no padecer una baja en su performance


Fuente: MacMillan, Norman. “Nutricion deportiva”