Ejercicio y Apetito

Por Lic. Betiana La Civita


El ejercicio puede tener efectos reductores en el apetito según algunas investigaciones

El ejercicio produce un gasto de energía que suele ser contrarrestado a largo plazo en el organismo, en general, por un aumento de la ingesta. Sin embargo, en los individuos que realizan ejercicio pero que tienen un alto contenido de porcentaje de grasa corporal este principio puede no ser aplicable.

Diversos estudios han demostrado que aquellos individuos sedentarios con exceso de peso, que comienzan un plan de ejercicio no siempre aumentan la ingesta de alimentos por encima de lo normal, y que incluso en algunos casos y en determinadas circunstancias el apetito puede disminuir después de una sesión de ejercicios.

Según estudios, el ejercicio (en especial aquellos ejercicios que superan el 68% del Vo2 max), puede ser un instrumento para disminuir el apetito en el momento que mas convenga. Thompson et al. han observado que el ejercicio de baja intensidad no consigue suprimir el hambre, mientras que el ejercicio mas intenso (por encima del porcentaje anteriormente mencionado) si lo hace. Esto podría ser explicado, según los investigadores, por un aumento de la temperatura corporal producida por el ejercicio, y por la cercanía entre los centros del hambre y de la temperatura ubicados ambos en el hipotálamo. Tanto el ejercicio como el efecto térmico de los alimentos (ETA: de una manera sencilla : calorías que produce la digestión de los alimentos) provocarían un aumento de la temperatura interna, por esto el cuerpo podría protegerse contra un excesivo aumento de la temperatura interna, al suprimir el apetito con el fin de evitar el efecto térmico de los alimentos en su digestión. Además, el ejercicio produce la secreción de varias hormonas, especialmente la adrenalina que, entre muchos otros efectos, contribuye a disminuir el apetito.

Si se realiza ejercicio antes de comer la ingesta de alimentos se vera notoriamente reducida, es cuestión de probarlo para ver como este efecto funciona en cada uno.
Es importante destacar que los efectos anteriormente mencionados son de corto plazo. Por lo cual, después del ejercicio se notara una disminución del apetito pero, debe ser cuidadoso en el resto del día para no compensar el alguna de las comidas siguientes con grandes ingestas. Para esto, puede ser muy beneficioso la realización de colaciones nutritivas que me permitirán llegar con menos apetito a las comidas principales y de esta manera aprovechar este beneficio extra del ejercicio.


Fuente: Williams “Nutrición para la salud, la condición física y el deporte”