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Algunos antidepresivos revierten la muerte celular Por : Adriana Giannini Sorprendentes
revelaciones acerca de terapias farmacológicas para el estrés y la
depresión
Es
frecuente el comentario general y aun de profesionales de la “Es sabido que la depresión y el estrés crónicos actúan causando la muerte de las células nerviosas con la consiguiente atrofia de los tejidos. Esto se ha comprobado en animales de experimentación y en seres humanos sometidos a estrés crónico, así como a estados depresivos severos, a través de estudios por neuro-imágenes radiológicos, por tomografía computada y resonancia magnética.” – expresa Jorge Giménez, médico psiquiatra y neurólogo del Servicio de Neurología del Hospital Militar Central. Y agrega que “ las nuevas generaciones de drogas que se recetan en estos casos, a diferencia de las anteriores, apuntan en forma selectiva a los neurotransmisores (los llamados IRSS: inhibidores específicos de la recaptación de serotonina) y no sólo reducen los efectos perjudiciales, sino que además actúan, previniendo en casos, la muerte de las neuronas. Y hasta facilitando la neurogénesis, es decir el nacimiento de nuevas neuronas”. Tras sufrir cuadros severos de depresión y estrés, estos estudios revelaron en el individuo, una reducción del tamaño de determinadas áreas cerebrales, como el hipocampo y el cortex pre-frontal, relacionados con la memoria , el aprendizaje y la conducta. “No
es ilógico pensar que si estas áreas del cerebro afectadas por la
enfermedad, se beneficiaron con tratamientos antidepresivos bien indicados,
el bienestar podría extenderse también a otras áreas”- observan con
prudencia los especialistas. La conocida frase “se murió de tristeza” cobra evidencia en estos cuadros severos y crónicos, cuando las neuronas literalmente se mueren y cuando el individuo deja de adaptarse a las situaciones de cambio. Fenómeno de adaptación a los cambios, conocido con el nombre de neuroplasticidad o plasticidad neuronal, elemental en la evolución y el desarrollo del individuo. Es esa capacidad de sortear el aprendizaje, adaptarse a una pérdida de un ser querido o acomodarse al estrés de un nuevo trabajo. “Ciertos
fármacos antidepresivos, por un complejo mecanismo que incluyen aspectos
bioquímicos moleculares de distinta jerarquía, bloquearían entonces la
cadena metabólica que lleva a esa muerte celular y que anula a la
neuroplasticidad. Vale decir, que los antidepresivos, revierten el proceso
de Distinto efecto al del estrés crónico produce el estrés agudo (el del aprendizaje por ejemplo), que estimula al individuo y a la renovación de las neuronas. “En
consecuencia, las tan temidas terapias farmacológicas prolongadas, Sin
embargo, las puertas de la ciencia se abren cada día más a nuevas
revelaciones y a nuevas maneras de encarar el tratamiento de dos estragos de
la vida moderna: la depresión y el estrés.
Cuadro: La atrofia celular y su relación con el antidepresivo
Adriana GianniniPeriodista especializada en ciencia y salud Colaboradora de Medios como La Nación Ciencia y Salud, Buena Salud, PM&D y otros. Actualmente trabaja en un libro sobre trastornos graves de ansiedad. |