Ruptura del Ligamento cruzado anterior

Por : Pecci Saavedra, G.


 

Los cambios tempranos en las articulaciones se asocian con la ruptura del ligamento cruzado anterior

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A los 4 años de una ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA), los cambios radiográficos aparecen en las articulaciones de la rodilla afectada, según un informe publicado en la edición de agosto de Annals of the Rheumatic Diseases.

Varios estudios han demostrado el desarrollo de osteoartritis (OA) en el 60% al 90% de los pacientes entre los 10 y 15 años posteriores a la ruptura del LCA, explican los autores, pero pocos estudios han examinado los cambios radiográficos tempranos que pueden predecir el desarrollo de OA.

El Dr. J. C. Buckland-Wright, de King's College London, RU, y colegas utilizaron métodos computarizados para analizar radiografías de ambas rodillas en 19 pacientes con ruptura del LCA en sólo una rodilla.

La laxidad de la articulación se confirmó mediante el examen físico en las rodillas afectadas de 19 pacientes, indica el informe.

El ancho del espacio articular no difirió entre las rodillas con ruptura de LCA y la contralateral en los compartimentos laterales o medios, informó el autor. De manera similar, el espesor del plato cortical de las rodillas afectadas y las no difería.

En contraste, todas las rodillas con ruptura de LCA presentaban trabéculas horizontales subcondricas más espesas en el compartimiento medio ( según se determina por el análisis) cuya magnitud alcanzó significados estadísticos luego de los 4 años en tres pacientes, destacaron los investigadores.

"El espesor incrementado en las trabecular horizontales de este tamaño [0.4 mm] fue la misma que la detectada en pacientes con OA en el compartimiento medio en etapa temprana mediante la utilización del mismo método," escriben.

Sin embargo, las estructuras verticales trabeculares no mostraban diferencias entre las rodillas afectadas y las no, indican los resultados.

Las rodillas con ruptura de LCA mostraron osteofitos en el margen tibial y en las espinas del compartimiento medio, observan los investigadores, y sus números tendieron a ser mayores a medida que el tiempo pasaba.

"Estos descubrimientos sugieren que el mayor espesor en las trabéculas subcóndreas horizontales y la manifestación de osteofitos en la tibia son las primeras características, que preceden al mayor espesor del plato cortical subcondrio y al menor ancho de la articulación, " concluyen los autores.

"Si estas articulaciones lleven al desarrollo de OA, según sugieren otros, aún se desconoce," agregan, destacando que se requiere de un estudio longitudinal prospectivo mayor de dichos pacientes a fin de determinar si sólo la inestabilidad articular con posterioridad a la ruptura del LCA puede inducir la OA.